José Mourinho ha decidido dejar de lado la controversia arbitral del pasado sábado para concentrarse en el próximo duelo de la Liga de Campeones contra el Roma. En la rueda de prensa que dio a conocer su regreso a la capital italiana, el entrenador portugués pidió a los aficionados que solo se fijaran en el primer minuto del partido de liga contra el Villarreal, señalando que ese fragmento ya era suficiente para quienes conocen el juego. “No tengo nada que comentar” fue su respuesta inicial cuando se le preguntó sobre la polémica que surgió tras la victoria de su equipo sobre el Villarreal, donde Mourinho se negó a asistir al encuentro y manifestó su protesta contra el árbitro por la expulsión de Vinícius tras una acción que el VAR anuló.

Al ser cuestionado sobre su confianza en los árbitros de la Champions, Mourinho afirmó que se fía “de todos”. Añadió que lo único que le incomoda es saber el nombre del árbitro con antelación, algo que, según él, debería estar claro unas semanas antes del partido. “Lo único que me hace resoplar es cuando se sabe el nombre del árbitro, aunque deba ser 24 horas antes, unas tres semanas antes. Es lo único que me incomoda. Aparte de esto tengo confianza y espero que todo vaya bien”, explicó. En respuesta a la prensa española, el técnico mostró su descontento con la cobertura mediática en su país, calificándola de poco directa, y sugirió que la prensa italiana estaría más interesada en el propio partido.

El entrenador, que vuelve al Olímpico tras haber sido despedido del Roma a principios de 2024, recordó que tanto el Inter como el propio Roma son los equipos más fuertes de Italia. “En el primero pudimos sacar tres puntos con tres jugadores suspendidos y ahora nos toca Roma. Equipo fuerte, motivado por volver a jugar ‘Champions’ en el Olímpico, con un público que juega”, afirmó, subrayando la importancia de la afición que conoce bien el estadio. Mourinho también hizo referencia a su estancia en la “Loba” entre 2021 y 2024, destacando que siempre ha puesto los intereses del club, de los jugadores y de los aficionados por encima de los suyos propios, algo que, según él, la gente valora y aprecia.

En cuanto al partido, el Real Madrid llega al Olímpico con la intención de sumar su segunda victoria en la Champions, después de haber ganado 2‑1 ante el Inter de Milán. El equipo blanco también busca mejorar sus sensaciones en Europa tras haber sufrido dos derrotas en LaLiga, contra el Betis y el Atlético de Madrid. Entre las ausencias confirmadas se encuentran Raúl Asencio y Rodrygo por lesión, Ferland Mendy por no estar inscrito en la competición y Éder Militao, descartado por el técnico para el encuentro. Con la esperanza de que el fútbol y la afición romana se unan, Mourinho concluyó que el partido será un “más” y que, si logra olvidar el rival y concentrarse en el juego, será una victoria más en la historia del club.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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