La segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones vio competir a dos gigantes del fútbol europeo, el Atlético de Madrid y el Manchester United. El partido, que tuvo lugar en Madrid, puso de relieve las líneas de juego de ambos clubes, con el técnico Diego Simeone optando por un 4‑4‑2 y Michael Carrick, en su primera temporada como entrenador de los Red Devils, desplegando un 4‑2‑3‑1.
En el Atlético, el once inicial contó con el técnico Simeone, que confió la portería a Jan Oblak, con Llorente, Romero, Hancko y Grimaldo formando la defensa. En el centro del campo, Simeone eligió a Simeone, Barrios, Cardoso y Alex Baena, mientras que en ataque utilizó a Álvarez y Kang-in Lee. En el banquillo estaban Musso, Mendoza, Sorloth, Lookman, David, Arnau Ortiz, Marc Pubill, Hjulmand, Le Normand, Lituba, Dani Martínez y Castillo.
El Manchester United respondió con un once inicial en el que el portero Lammens estuvo acompañado por Heaven, Yoro, Martínez y Dalot en defensa. El centro del campo lo formaron Andrey Santos y Tielemans, mientras que el flanco lo ocuparon Baleba, Bruno Fernandes y Rashford, con Mbeumo cerrando la línea ofensiva. Entre lesiones y reservas, el conjunto inglés dejó en el banquillo a Darlow, Mee, De Ligt, Maguire, Mount, Matheus Cunha, Zirkzee, Diallo, Lacey, T. Fletcher, Amass y Armer.
El partido ofreció momentos de gran espectáculo, con la presencia de Rashford demostrando su valor sobre el terreno de juego, mientras que el Atlético mostró una defensa sólida y un ataque rápido, gracias a la presencia de Álvarez y Kang‑in Lee. El partido terminó con un resultado que dejó a la afición a la espera de nuevos enfrentamientos entre ambos clubes.
Con la Liga de Campeones en pleno apogeo, los resultados de este partido afectarán la posición de los equipos en la fase de grupos. Atlético y Manchester United tendrán que centrarse ahora en los próximos partidos, intentando consolidar su posición en la tabla y avanzar a las siguientes fases del torneo.
