El Real Madrid ha vuelto a pedir la dimisión del presidente de LaLiga, Javier Tebas, tras comparar la campaña del club para desacreditar a los árbitros con las tácticas propagandísticas de la Alemania nazi. Tebas publicó un extenso mensaje en las redes sociales el viernes, acusando al Madrid de utilizar el canal de televisión de su club para resaltar supuestos errores arbitrales que, según él, perjudican las posibilidades del equipo de ganar. En el post comparó el enfoque del canal con el de Joseph Goebbels, el ministro de propaganda nazi, señalando que el “guion es siempre el mismo: seleccionar obras que lo favorezcan, repetir la supuesta afrenta, aumentar las sospechas y nombrar enemigos”. Tebas aclaró que la comparación era de táctica, no de ideología ni de la afición del club.
El Real Madrid emitió un comunicado condenando a Tebas como “no apto para desempeñar su cargo de representante de los mejores clubes de España” y exigió su dimisión inmediata. El club dijo que los repetidos ataques de Tebas al Madrid y su falta de transparencia y regeneración “representan un verdadero flagelo para el fútbol español”. El comunicado también destacó la falta de neutralidad, respeto e imparcialidad de Tebas, argumentando que tal conducta es incompatible con sus responsabilidades institucionales. Madrid reiteró que Tebas no había hecho lo suficiente en la investigación judicial en curso sobre presuntos pagos a un funcionario del comité de árbitros de la federación española por parte del Barcelona durante varios años.
La disputa se ha profundizado en los últimos meses, y el Madrid exigió anteriormente que Tebas dimitiera después de que criticara al club por atacar a los árbitros en la derrota por 2-1 ante el Atlético de Madrid. El entrenador José Mourinho también ha expresado su queja de que el Madrid se ve perjudicado regularmente por las decisiones arbitrales. Los 36 títulos de la liga española del club y su estatus como potencia europea han hecho que el conflicto sea muy visible. La última declaración del Madrid subraya su frustración con la conducta de Tebas y su insistencia en que dimita para proteger la integridad del fútbol español.
