Cagliari se adelantó en el Olímpico con un penalti en el tiempo añadido, poniendo el partido 1-0 a favor de los sardos. El gol lo marcó M'Bala Nzola, que aprovechó una mano de Pisilli que desvió el cabezazo de Adopo en un saque de esquina. Tras la revisión del VAR, el director del partido, Feliciani, confirmó la concesión del penalti, lo que permitió a Nzola anular la acción de la Roma y poner a su equipo en ventaja.
El partido, disputado en Cagliari, vio a una Roma que intentó reaccionar desde el principio. El equipo de Gattuso tuvo varias ocasiones, pero fue la defensa del Cagliari la que mantuvo la calma y aprovechó un error de manipulación de Pisilli. El episodio fue crucial: la falta se produjo mientras el cabezazo de Adopo intentaba traspasar la línea de penalti y la decisión del VAR cambió el rumbo del partido.
Nzola, que empezó a jugar en el Cagliari esta temporada, se mostró satisfecho con su actuación. "Porque acepté el Cagliari. Me siento bien, aquí hay un grupo fuerte", afirmó, subrayando su integración en el grupo y su motivación para contribuir al éxito del equipo. El episodio destacó la capacidad del delantero centro para gestionar situaciones de presión y transformar las oportunidades en goles.
El resultado dejó al Cagliari en una posición ventajosa en la tabla, mientras que la Roma tendrá que reconsiderar su estrategia para recuperar el marcador. Dado que el tiempo de descuento es decisivo, la Roma tendrá que trabajar en la precisión de sus jugadas a balón parado y en la gestión de las situaciones de penalti. Mientras tanto, Cagliari podrá contar con una ventaja moral y un punto precioso en la carrera por la salvación.