El árbitro Jesús Gil Manzano dejó a los jugadores del Espanyol y a su cuerpo técnico en vilo tras una polémica decisión en el primer tiempo del encuentro contra el Racing de Santander. En el minuto 40, el centrocampista Cala del Racing se lanzó por la banda derecha y, al intentar un autopase, fue interceptado por el defensa central Pablo Ramón, quien colocó la mano sobre el balón. Para los pericos, la jugada era un penalti claro, pero el árbitro no la reconoció.
El VAR, tras consultar el monitor de televisión, determinó que la acción había sido una falta previa de Roberto, el delantero del Racing, por un agarrón. Esta decisión anuló el penalti que habría favorecido al Espanyol y provocó la indignación del banquillo y de los jugadores pericos, que protestaron vehementemente. Manolo, el entrenador del Espanyol, recibió una tarjeta amarilla por sus quejas ante la autoridad arbitral.
El incidente no fue la primera que ha generado controversia en torno a Gil Manzano. Los seguidores del Espanyol recuerdan con resentimiento su actuación en el partido de Mestalla en mayo de 2023, cuando un fallo arbitral se consideró decisivo para la caída del club a la segunda división. En la cuenta oficial de X del Espanyol, los aficionados expresaron su descontento con la figura del árbitro, calificándola de “lluvia sobre mojado” y recordando el “robo” que supuestamente sufrió el club en aquel encuentro.
A pesar de la polémica, el primer tiempo terminó sin goles, con un empate a cero. El Racing mostró un dominio ligero en el campo, aunque ambos equipos cometieron errores que influyeron en el resultado. La segunda mitad del partido se espera que sea más decisiva, con ambos equipos buscando el gol que les permita avanzar en la clasificación.