El Bayern de Múnich está preocupado tras la enfermedad de Vincent Kompany, el técnico belga de 40 años, que se desmayó el viernes por la tarde en el interior del polideportivo del club. El técnico continúa hospitalizado, donde los médicos investigan las causas del desmayo. Según las primeras informaciones, el estado de Kompany es estable, pero se espera que permanezca en el hospital unos días.
En la rueda de prensa celebrada la víspera del partido de la Bundesliga contra el Friburgo, el director deportivo Max Eberl reiteró que la salud de Kompany es la máxima prioridad del club. "Le daremos todo el tiempo que necesite. No fijamos plazos. No hablamos de días, sino de semanas: esto debe quedar claro para todos", declaró Eberl, descartando cualquier hipótesis de un regreso inminente. También destacó que la primera prioridad es identificar la causa de la enfermedad y asegurar una recuperación total antes de plantearse su regreso a los banquillos. "El fútbol no es lo más importante en la vida. En el Bayern de Múnich estamos todos unidos", añadió destacando el apoyo del club a Kompany.
Para gestionar el equipo durante la ausencia del técnico, el club ha nombrado entrenador interino a Aaron Danks, de 43 años. El segundo entrenador tendrá la responsabilidad de guiar al Bayern en los próximos partidos oficiales, hasta que Kompany pueda retomar sus funciones. El club no tiene intención de acelerar el tiempo de recuperación y seguirá siguiendo atentamente la evolución del estado de Kompany.
El Bayern de Múnich ha expresado su deseo de no poner en peligro la salud de su entrenador, subrayando que la decisión de sustituirlo temporalmente se tomó con la máxima cautela. El objetivo es garantizar que Kompany pueda volver a estar en forma y listo para desempeñar su papel una vez que se aclaren las causas de su enfermedad y su recuperación sea completa. Además, el club reiteró la necesidad de proteger a Kompany de cualquier riesgo relacionado con ello. Con estas medidas, el Bayern de Múnich pretende mantener la estabilidad interna y garantizar que el equipo pueda seguir compitiendo sin preocupaciones.