El Real Madrid ganó por 1‑0 al Villarreal, pero el partido se vio empañado por un episodio polémico que pone en riesgo la participación de Vinicius Junior en el próximo Clásico. El italiano recibió una tarjeta roja tras un acto de conducta violenta que anuló el 2‑0 del Real. El árbitro Ortiz Arias explicó que Vinicius, aún en el terreno de juego tras la expulsión, siguió protestando en voz alta, dirigiéndose hacia la zona donde se encontraba el colegiado con actitud agresiva. El jugador fue mantenido a salvo por sus compañeros para evitar más enfrentamientos.
El gesto de Vinicius fue calificado de "soleado y claro" por la prensa, aunque la dirección del partido de Ortiz Arias no fue apreciada por todas las críticas arbitrales. En la reanudación blanca, Vinicius intentó un disparo hacia Saliba, pero la acción fue bloqueada y el jugador fue expulsado. El fútbol del Real Madrid, a pesar de la derrota, mostró una gran capacidad de recuperación, pero la destitución dejó al club en una situación delicada.
El brasileño corre ahora peligro de sanción para el Clásico, que se disputará tras el próximo partido contra el Sevilla y los siguientes de Champions ante la Roma y el Leipzig. El árbitro informó que Vinicius siguió protestando incluso después de la intervención del VAR, y el jugador agravó la situación al publicar una serie de emojis en su perfil de Instagram, aparentemente burlándose de la decisión del árbitro. El técnico del Real Madrid, José Mourinho, decidió no dar rueda de prensa tras el partido, dejando abierta la cuestión de si la elección estuvo motivada por una polémica contra el arbitraje.
El Real Madrid afrontará la cuestión disciplinaria antes del Clásico mientras el club español busca mantener su posición en la Premier League. La decisión final sobre la descalificación de Vinicius la tomará el organismo regulador, que analizará el informe arbitral y las circunstancias del gesto. Mientras tanto, el equipo debe centrarse en el próximo partido y prepararse para el partido más importante de la temporada.
