El Madrid Football Cup Alevín abrió su quinta edición en la sede de MARCA en Paracuellos de Jarama, reuniendo a las canteras más prestigiosas de España y a equipos internacionales. Entre los participantes se encontraban Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Oporto, Rayo Vallecano y selecciones de Inglaterra, Noruega, Rumanía y Sudáfrica, lo que subraya el carácter competitivo y la diversidad del torneo.
El director de MARCA, Juan Ignacio Gallardo, resaltó la importancia de la formación juvenil, recordando que los logros futuros nacen en la base. “Nos encargamos de contar los éxitos de la élite, pero no nos gusta descuidar la base porque de ahí es de donde empieza la pirámide”, afirmó, enfatizando el compromiso de la publicación con el desarrollo de jóvenes talentos. Esta visión se alinea con la filosofía del torneo, que ha visto a numerosos jugadores avanzar a categorías superiores a lo largo de sus cinco ediciones.
Chema Romero, director del torneo, explicó que el formato alevín constituye el primer escalón de un proyecto que sigue a los jugadores a lo largo de varias etapas de crecimiento. “Paracuellos es el último año que hacen fútbol siete. Después llega el torneo infantil, este año incorporaremos también un cadete en Semana Santa y un juvenil en pretemporada”, dijo. Romero subrayó el objetivo de “cuidar la base y hacer un seguimiento de esa progresión”, citando a jugadores que ya se encuentran en categorías superiores tras participar en ediciones anteriores.
Una de las características distintivas del campeonato es la ausencia de premios individuales. En lugar de otorgar un MVP, máximo goleador o mejor portero, la organización premia la labor colectiva, el fair play y el trabajo del staff técnico. “Queremos premiar la labor colectiva, una buena labor defensiva, el fair play o el trabajo de todo el staff técnico”, explicó Romero, destacando la relevancia de estos valores en una categoría donde la formación supera al resultado.
El nivel deportivo se mantiene alto gracias a la participación de las grandes canteras nacionales y a la presencia de los clubes anfitriones del municipio: Sport Paracuellos, Colegio Miramadrid y Paracuellos MX. Junto a ellos compiten equipos como Oporto y Valladolid, lo que convierte al evento en uno de los torneos de referencia del calendario nacional de fútbol base.
El alcalde de Paracuellos de Jarama, Jesús Muñoz, calificó la competición como el “evento deportivo más bonito que tenemos” y recordó que, aunque debería ser la séptima edición, el hecho de seguir celebrando la quinta sigue siendo motivo de orgullo. “Probablemente es el evento deportivo más bonito que tenemos en Paracuellos”, dijo, mientras evocaba la emoción de los jóvenes que, en ediciones anteriores, corrían a los vestuarios para pedir autógrafos a sus futuros compañeros de canteras europeas. Con la próxima fase apenas a unos días, el torneo promete seguir siendo un escaparate de futuras promesas y, como concluyó Gallardo, un sueño que podría llevar a alguno de esos niños a un Mundial.
