El RCD Espanyol dio por terminada la etapa de Manolo González como entrenador del primer equipo, sin esperar la fecha prevista para el anuncio. La decisión, comunicada el lunes, puso fin a dos años y medio de gestión que incluyó 107 partidos oficiales y la consolidación del club en la Primera División.
González asumió el cargo en marzo de 2024, sucediendo a Luis Miguel Ramis, y rápidamente se convirtió en una figura central del espanyolismo. Entre sus logros más destacados se encuentran la salvaguarda de la categoría, la obtención de permanencias de mérito y la conducción del equipo a puestos europeos durante gran parte de la primera mitad de la temporada 2025‑26. Sin embargo, la racha de 18 partidos sin ganar que se extendió hasta 2026, junto con resultados negativos frente a Rayo Vallecano, Elche y Sestao River, erosionaron la confianza del club en el técnico.
A pesar de haber salvado el equipo con dos victorias consecutivas ante Athletic Club (2‑0) y Osasuna (1‑2), la imagen del equipo y los malos resultados llevaron al Espanyol a decidirse por un cambio de dirección. El presidente Alan Pace y el Consejo de Administración expresaron su agradecimiento a González por su dedicación y profesionalismo, y le desearon éxito en sus futuros proyectos.
El comunicado del club destaca que, durante su estancia, González cumplió los objetivos deportivos y mantuvo al equipo en la élite del fútbol español, demostrando capacidad de trabajo y compromiso. Se recuerda que el 7 de septiembre alcanzó la cifra de 100 partidos oficiales, convirtiéndose en el noveno entrenador con más encuentros dirigidos en la historia del club y el primero en superar esa cifra desde Mauricio Pochettino.
Con la salida de González, el Espanyol se prepara para buscar un nuevo entrenador que pueda reestablecer la estabilidad y la competitividad en la liga. El club seguirá evaluando opciones y mantendrá la continuidad de su proyecto deportivo bajo la dirección del nuevo presidente y la gerencia deportiva.