El nuevo Nápoles se encuentra en una situación complicada en la que destacan las actuaciones del delantero centro danés Rasmus Hojlund. Llegado al club en la temporada de verano de 2025, el jugador ni siquiera tuvo un día de concentración con sus compañeros e inmediatamente tuvo la tarea de sustituir al lesionado Lukaku. Pese a estas circunstancias, su actuación bajo la dirección de Antonio Conte fue sólida: 24 apariciones con 3.635 minutos de juego, un gol cada 151 minutos y ocho asistencias, una marca personal que demostró su capacidad para aportar incluso sin marcar.
Con la llegada de Massimiliano Allegri la situación ha cambiado radicalmente. Esta temporada, Hojlund suma sólo dos goles y ninguna asistencia en 808 minutos, un lapso de 404 minutos por gol, más de dos veces y media más que la temporada anterior. El jugador ya había hecho un buen comienzo, anotando en la segunda jornada ante el Como, pero su capacidad de impacto en los últimos instantes disminuyó progresivamente, incluso cuando el Napoli marcó con mayor regularidad.
Durante el verano, Hojlund dijo que se sentía más libre dentro del nuevo sistema y esperaba convertir esa libertad en una contribución ofensiva más significativa. Allegri, por su parte, había identificado al danés como la referencia ofensiva del nuevo Napoli, subrayando el potencial de crecimiento del jugador de cara a la portería. Sin embargo, las primeras semanas de campeonato han mostrado el resultado contrario: el centrocampista parece aislado, alejado del área y con menos balones peligrosos para convertir en oportunidades.
La comparación entre las dos temporadas es franca: 24 aportaciones en 3.635 minutos frente a sólo dos en 808, pasando de una aportación cada 151 minutos a una cada 404. El Nápoles, que aspira a competir por la victoria en el año del centenario, debe, por tanto, reconsiderar la posición del delantero centro. La cuestión no sólo concierne a Hojlund, sino también a las alternativas en el cargo que no han logrado desbloquearse. Con Conte, el danés era parte integral de las combinaciones y de los bancos, mientras que ahora parece más aislado.
En conclusión, la prioridad de Allegri es recuperar el mejor Hojlund posible, tanto por su valor individual como por la necesidad de reforzar el ataque del Napoli. El club tendrá que evaluar si el problema radica en la falta de brillantez del jugador o en la forma en la que se utiliza el nuevo sistema. El futuro del centrocampista y sus actuaciones sigue siendo incierto, pero el equipo es consciente de la importancia de encontrar una solución rápida para seguir siendo competitivo.