El encuentro entre el Real Madrid y el Villarreal se convirtió en un episodio de alta tensión cuando el delantero brasileño Vinicius Jr. marcó el segundo gol del equipo y, poco después, fue expulsado con tarjeta roja directa por una agresión. El partido, que se jugó en el Santiago Bernabéu, pasó de la euforia a la ira en cuestión de segundos, dejando al Madrid con una situación complicada de cara al próximo Clásico.
Vinicius entró como sustituto en la primera mitad, superando a Diomandé en la banda izquierda y contribuyendo al gol de apertura. En la segunda mitad, el técnico José Mourinho realizó un cambio ofensivo que colocó a Vinicius en la posición de Alexander-Arnold y redujo a Valverde a lateral. El delantero generó varias oportunidades y, junto con Diomandé, impulsó al equipo a la ventaja. El gol de Vinicius llegó tras una jugada de Bellingham que lo llevó casi a la línea de fondo y le dejó el balón para marcar con facilidad.
Durante la celebración del gol, Mourinho se acercó a la banda y se unió a la fiesta junto a Vinicius, sin que se le hiciera demasiado caso. Mientras el Madrid retomaba la posesión, el árbitro Isidro Díaz de Mera se dirigió al VAR para revisar la acción que había generado el gol y la posible anulación. El VAR reveló que Vinicius había agarrado el pelo de Saliba de forma clara, acción que no solo anuló el gol, sino que también provocó la expulsión directa del jugador.
Vinicius, indignado, protestó la decisión mientras era apartado por sus compañeros. La expulsión deja al Real Madrid con un jugador menos y plantea dudas sobre la participación de la estrella en el próximo Clásico, dependiendo de la decisión que tome el club tras el acta del partido. El equipo deberá ajustar su estrategia y buscar alternativas para enfrentar al rival en la próxima fase de la competición.
