El Burnley ha relevado a Nicky Hayen de sus funciones como entrenador en jefe después de sólo catorce partidos al mando, tras una derrota en casa por 4-1 ante el Lincoln City que dejó a los Clarets entre los tres últimos del Campeonato. El belga, que fue designado en verano para sustituir a Scott Parker, abandonó el club con un balance de una victoria, un empate y doce derrotas.

Hayen asumió el cargo tras la salida de Parker en abril, cuando el descenso de la Premier League ya era inevitable. Logró una única victoria en la liga (4-0 sobre Watford el 10 de octubre) y guió al equipo a una estrecha victoria por 1-0 en la Copa Carabao sobre Notts County en la tanda de penaltis en su primer partido. En el primer partido del campeonato salvó un empate 2‑2 en casa ante el West Ham, remontando un 2‑0 en contra en los minutos finales. Sin embargo, la temporada rápidamente empeoró, con duras derrotas ante West Brom y Norwich, y una eliminación por penales en Bradford que subrayó un patrón de actuaciones inconsistentes.

La posición del club se vio aún más afectada por la derrota por 2-0 ante el Wolverhampton Wanderers en Turf Moor, un resultado que dejó en duda el futuro de Hayen. En los días siguientes, la junta directiva de Burnley emitió un breve comunicado en su sitio web anunciando el despido: "Burnley Football Club ha despedido al entrenador Nicky Hayen con efecto inmediato. La junta directiva ha tomado la decisión tras un comienzo decepcionante de la temporada del campeonato". El anuncio se produjo sin una explicación detallada del razonamiento de la junta.

En una conferencia de prensa posterior al partido a principios de esa semana, Hayen ya había expresado su frustración por la forma del equipo. Dijo: "Es frustrante para todos, especialmente para los aficionados. Quiero pedirles disculpas, pero sé que no importa porque es otra derrota dura para ellos y puedo entender sus críticas". Añadió que, si bien seguiría trabajando duro, el club podría necesitar hacer un cambio si los resultados no mejoraban. "No hemos obtenido los resultados. Seguiré trabajando duro mientras tenga la oportunidad. Pero llegará un día, si esto sigue así, en que se detenga", dijo a los periodistas.

Con el despido ya confirmado, Burnley necesitará nombrar rápidamente un nuevo entrenador para intentar alejar al club de la zona de descenso. Los próximos pasos del club implicarán la búsqueda de un reemplazo que pueda estabilizar el desempeño del equipo y restaurar la confianza entre los aficionados. El resultado de esta búsqueda se seguirá de cerca a medida que avance la temporada, con los Clarets buscando evitar el descenso tras una temporada que comenzó con grandes esperanzas de ascenso.

The GuardianEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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