El Crystal Palace consiguió una victoria decisiva por 1-0 sobre el Fulham en Selhurst Park, con un gol tardío de Eddie Nketiah que dio al técnico Pierre Sage un impulso muy necesario para que el club consiguiera su tercer puesto consecutivo en los cuartos de final de la competición. La victoria también puso fin a una racha de 10 partidos sin ganar en ese estadio que comenzó en enero de 2005, y proporcionó un respiro para Sage, que ya vio al Arsenal, el equipo que derrotó al Palace dos veces en el mismo período, eliminado del torneo. Su próxima prueba, sin embargo, será contra el Tottenham Hotspur a mediados de diciembre, un partido que podría determinar si sigue al mando.
El partido fue un alivio para Palace después de una serie de encuentros agotadores. Sage había rotado mucho su equipo, incluido el regreso del portero Dean Henderson, que había estado fuera de juego durante un mes. La parada de último minuto de Henderson a Gonzalo García fue fundamental, y su actuación ayudó a silenciar los abucheos que se habían acumulado en el pitido final. Por el contrario, el entrenador del Fulham, Álvaro Arbeloa, que había disfrutado de una breve racha de forma con victorias por 1-0 sobre Hull y Coventry, quedó decepcionado por el resultado y por el hecho de que no volverá a enfrentarse al Palace esta temporada.
El ataque del Palace tuvo problemas en la primera mitad, con solo un 22% de posesión y ningún tiro a puerta en el área del Fulham. El centro del campo visitante se vio perturbado por el debut de Cheick Doucouré, que llevaba meses de baja por lesión. Pese a ello, Palace consiguió abrir el marcador cuando Óscar Mingueza centró con precisión a Nketiah, que remató de volea a la red. Fulham tuvo la oportunidad de empatar justo antes del descanso cuando un cabezazo de Sander Berge falló en el travesaño, dejando atónitos a los aficionados visitantes.
En la segunda mitad, Palace pareció más confiado. Evann Guessand forzó una parada de Benjamin Lecomte y el débil disparo de Rodrigo Muniz fue una oportunidad perdida para los visitantes. Arbeloa trajo a Josh King, pero los intentos del Fulham de crear peligro se vieron frustrados en gran medida. Daichi Kamada y Dwight McNeil tuvieron últimas oportunidades para sellar la victoria, pero ninguno pudo encontrar el fondo de la red. El partido terminó con Palace celebrando otro posible viaje a Wembley, mientras que los seguidores del Fulham expresaron su frustración por la derrota.
Con la victoria, Crystal Palace se acerca a una racha histórica en la competición y la posición de Pierre Sage parece fortalecida por ahora. El club centrará ahora su atención en el próximo encuentro contra el Tottenham Hotspur, un partido que pondrá a prueba el futuro del técnico y la resistencia del equipo a medida que avance la temporada.
