El defensa del Sevilla, Juan Iglesias, ha expresado su indignación tras la expulsión de Isaac Romero en el partido contra el Levante, donde el joven delantero fue sancionado por su celebración tras marcar el segundo gol. Iglesias sostiene que la acción, que consistió en mirar a la grada y tocarse los labios con el gesto habitual de “mandar a callar” a la afición rival, debería considerarse parte del juego y no merecer una expulsión.
El incidente ocurrió en la segunda mitad del encuentro disputado en el Ciutat de Valencia, donde el Sevilla perdió dos puntos y la expulsión de Romero dejó al equipo con un jugador menos para el resto de la jornada. Iglesias, quien se ha convertido en una voz de referencia dentro del vestuario tras pocos meses en el club, calificó la sanción como “injusta” y señaló que, según su interpretación, el reglamento no contempla claramente una penalización tan severa para ese tipo de celebración. “Es algo normal, lo vemos en el fútbol, el que no manda a callar se pone la camiseta, se toca las orejas… creo que es parte del fútbol”, comentó.
El lateral también destacó la importancia de proteger a los jugadores y criticó la decisión del árbitro, que según él, debería haber considerado una alternativa menos drástica. “Hemos visto que pueden empatar, y la expulsión de un jugador en la fase final del partido puede cambiar el resultado”, añadió. Iglesias subrayó que la pérdida de Romero y de dos puntos afecta directamente al equipo, y pidió una revisión de la normativa para evitar situaciones similares en el futuro.
Además de la polémica, Iglesias aprovechó la entrevista para elogiar la pasión de los aficionados sevillistas. Comentó cómo la energía del público, tanto en el Sánchez‑Pizjuán como en los desplazamientos, constituye una motivación extra para el equipo. “El día de Coruña fue increíble, no te da opción a relajarte”, dijo, refiriéndose a la visita a la ciudad donde el público se mostró tan intenso que incluso en el autobús se comentaba lo exigente que era el ambiente.
Con el Sevilla en la lucha por la clasificación a la Champions League, la expulsión de Romero y la pérdida de dos puntos en el partido contra el Levante ponen a la plantilla bajo presión. El club debe decidir si revisa la decisión del árbitro y cómo manejará la ausencia de uno de sus delanteros en las próximas jornadas. Mientras tanto, Juan Iglesias seguirá siendo una figura clave en el equipo, tanto por su liderazgo en el vestuario como por su defensa de los jugadores y la tradición del fútbol.
