El técnico del Villarreal, Íñigo Pérez, calificó la derrota 0‑1 ante el Espanyol en el estadio de La Cerámica como un “frenazo” que pone en riesgo las aspiraciones del club y representa un momento difícil para el conjunto. El entrenador expresó su decepción por el resultado y la sensación de que el equipo no ha logrado mantener la racha positiva que había mostrado al principio de la temporada.
Pérez recordó que el Villarreal ha contado con nuevas incorporaciones para evitar la caída, pero que todavía necesita encontrar soluciones porque las actuaciones no son lo suficientemente convincentes ni contundentes para generar victorias. “Tendremos que cambiar cosas, permanecer en esa lucha interna y esperar que esto cambie”, afirmó, subrayando la necesidad de ajustes tácticos y de mentalidad. El técnico no quiso adelantar el diagnóstico de la lesión muscular que sufrió Gerard Moreno, quien fue sustituido en la primera mitad del encuentro.
El entrenador señaló que el equipo ha mejorado desde el inicio del curso, pero que los jugadores entran en una “fase de niebla” cuando el marcador se les pone en contra y no logran encontrar la manera de adelantarse. Según Íñigo, la falta de respuestas en esas situaciones ha sido un problema recurrente en los partidos disputados en La Cerámica. “Las sensaciones no son buenas después de perder en casa”, añadió, haciendo hincapié en la importancia de recuperar la confianza en el estadio local.
En cuanto a la posición en la tabla, Pérez admitió que el balance de una victoria como local y 12 puntos en 11 jornadas no es el deseado y resulta insuficiente para alcanzar los objetivos planteados para la temporada. El técnico concluyó que el equipo necesita seguir luchando internamente y trabajar en la mejora continua para volver a la senda de la competitividad y la aspiración a los puestos de clasificación.
El Villarreal se enfrenta ahora a la necesidad de ajustar su enfoque y superar la fase de incertidumbre que ha marcado sus encuentros en casa. El próximo partido será crucial para determinar si el equipo puede revertir la tendencia negativa y volver a la senda de la mejora que el entrenador considera esencial para cumplir con los objetivos de la temporada.