Adriano Galliani, la leyenda del AC Milan, se prepara para un nuevo capítulo: la carrera por la presidencia de la FIGC. Lo más inusual es que el cóndor se haya incorporado oficialmente como entrenador acompañante del Enotria 1908, un club amateur milanés que, según la página web del Inter, figura entre los centros de entrenamiento nerazzurri. Este gesto no representa un traslado de bandera, sino un paso formal necesario para presentar la candidatura federal.
Galliani, quien dirigió al Milán durante la era Berlusconi y ayudó al renacimiento de Monza a la Serie A, tiene ahora 82 años y aspira a una posición superior en el fútbol italiano. Su pertenencia a Enotria no implica un vínculo real con el Inter; es simplemente un medio burocrático para cumplir con las reglas para presentar una solicitud. El objetivo es claro: obtener el apoyo de los clubes de la Serie A y superar la rivalidad del mercado para alcanzar la sede federal.
Los plazos son precisos. Las solicitudes deberán presentarse antes del 4 de noviembre, mientras que la votación final para la presidencia de la FIGC está prevista para el 14 de diciembre. Galliani intenta consolidar una mayoría entre los clubes, algunos de los cuales todavía consideran apoyar a Giovanni Malagò. Su enfoque, basado en años de experiencia administrativa, apunta a generar consenso en lugar de dar vueltas y vueltas en el campo.
En resumen, la leyenda del Milán se prepara para un nuevo desafío: la gestión del fútbol italiano. Con su membresía en Enotria y su candidatura a la vista, Galliani pretende demostrar que su experiencia puede ser un valor añadido para la federación, aunque el camino requiera más negociaciones políticas que acciones sobre el terreno. El futuro de la FIGC podría ver así a un veterano del fútbol italiano tomar las riendas, pero sólo después de superar la compleja dinámica de consenso entre los equipos de la Serie A.