El entrenador del Girona, Quique Álvarez, ha subrayado la importancia de la regularidad y de ganar fuera de casa tras la recuperación de varios jugadores clave y el aumento de la competencia interna. Con dos victorias y un empate en la temporada, el técnico cree que el equipo está empezando a encontrar una línea de crecimiento, pero insiste en que aún falta constancia para consolidarse entre los aspirantes al ascenso.
Álvarez recordó que el próximo partido será contra el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López y que, aunque el ambiente en casa es favorable, el objetivo es lograr resultados positivos en los partidos fuera. “Siempre es mejor jugar en casa, y más con el ambiente tan bueno que tenemos. Pero cuando quieres estar arriba tienes que ser regular y ganar también fuera”, afirmó el entrenador. En lugar de mirar demasiado lejos en la tabla, centró su discurso en la mejora colectiva y en la necesidad de mantener la continuidad para seguir avanzando.
En cuanto a la plantilla, el técnico confirmó que los internacionales Stuani y Jastin están progresando en sus recuperaciones y que el equipo cuenta ahora con más jugadores disponibles tras la salida de varias bajas. “Estamos llegando al punto de tener una competencia interna por querer jugar, y eso me da más posibilidades para escoger”, explicó Álvarez. Entre los nombres que destacan está Unai Hernández, quien ha ido ganando ritmo tras su llegada en el mercado de última hora, y David López, quien ha demostrado ser una pieza clave en la reconstrucción del vestuario gracias a su experiencia y capacidad de liderazgo.
Respecto al próximo encuentro con el Tenerife, Álvarez evitó cualquier exceso de confianza pese a los resultados recientes del conjunto canario. Elogió el trabajo del técnico Álvaro y advirtió sobre la solidez defensiva del rival, que “cuesta mucho ganar, defiende muy bien y sabe a qué juega y qué quiere hacer”. El Girona tendrá que ofrecer una buena versión para sumar los tres puntos.
El regreso al Heliodoro también evocará el ascenso del Girona a la Primera División en 2022, un hito que el técnico reconoce como especial para el gironismo. Sin embargo, recordó que el presente exige centrarse en los objetivos actuales: volver a la Primera sin perder de vista las exigencias de la Segunda División. Con más efectivos, mayor competencia interna y un equipo que empieza a mostrar mejores sensaciones, Álvarez espera que el Girona sea cada vez más peligroso y capaz de sostener su rendimiento durante los noventa minutos.
