Como sufrió su primera derrota europea de la historia, perdiendo por 3‑2 ante el Feyenoord en Rotterdam. El partido, disputado el 14 de octubre de 2026, supuso el inicio de la competición europea para los blanquiazules, que nunca habían disputado un partido como éste fuera de casa. A pesar del compromiso y las ganas de dar una buena impresión, el resultado fue decididamente negativo, teniendo el club que cerrar el partido con una defensa que no pudo contener los goles del club holandés.
Cesc Fàbregas, nuevo entrenador del Como, fue inmediatamente llamado para hablar en la rueda de prensa posterior al partido. Durante la entrevista, el técnico reiteró la importancia de no desanimarse por la Liga de Campeones, pero también subrayó que el equipo debe centrarse en objetivos más alcanzables. “No podemos permitirnos perder de vista nuestra lista de objetivos, pero también debemos ser realistas”, afirmó Fàbregas, indicando que la dirección del club decidirá los próximos pasos.
El resultado tuvo repercusiones inmediatas en la moral de los jugadores y aficionados. El club ya ha anunciado que la directiva evaluará posibles cambios en el grupo técnico y plantilla, con el objetivo de fortalecer el equipo de cara a los próximos retos europeos y nacionales. Mientras tanto, Fàbregas pidió mantener la fe y seguir trabajando duro para recuperar el puesto en la competición. El Como tendrá ahora que revisar su estrategia y prepararse para los próximos partidos, con la esperanza de transformar esta derrota en una oportunidad de crecimiento.
