El regreso del Barcelona a Barcelona desde Sevilla se vio retrasado por las fuertes lluvias que azotaron la región catalana en la madrugada del sábado. Según Fernando Polo, subdirector de la institución, las tormentas que afectaron a Catalunya impediron que el equipo azulgrana pudiera salir del aeropuerto de Sevilla a tiempo y se encontraban aún dentro del avión cuando se esperaba la autorización para partir hacia la capital catalana.
Durante la noche, las previsiones meteorológicas indicaban precipitaciones intensas entre la medianoche y la una de la madrugada en las comarcas del Barcelonès y el Baix Llobregat, zona donde se encuentra el aeropuerto de El Prat. Este aeropuerto es el destino habitual del equipo cuando viaja a la capital, por lo que la lluvia en la zona generó un bloqueo logístico que impidió que el avión pudiera despegar a la hora prevista.
El vuelo, que debía partir de Sevilla a la una de la madrugada, se quedó detenido en el aeropuerto de Sevilla, donde el personal de la compañía aérea y el equipo esperaban la señal verde para poder avanzar. La falta de visibilidad y las condiciones climáticas adversas en el aeropuerto de El Prat fueron los principales factores que provocaron el aplazamiento del viaje.
El retraso en el regreso desde Sevilla podría tener repercusiones en la planificación de los entrenamientos y la preparación del equipo para el próximo partido. Hansi Flick, entrenador del Barcelona, tendrá que evaluar cómo ajustar la agenda de la plantilla ante la llegada tardía de los jugadores y el posible impacto en la logística del día siguiente.
En cuanto a la situación del equipo, el Barcelona seguirá cumpliendo con su calendario habitual, aunque el retraso en el viaje de regreso desde Sevilla puede haber alterado la rutina habitual de los jugadores y el personal técnico. Se espera que el club se adapte a la nueva situación y continúe con la preparación para sus próximos encuentros.
