El presidente del Parma, Federico Cherubini, ha ofrecido una rueda de prensa en el centro de entrenamiento Mutti de Collecchio para abordar la situación de crisis del club, después de tres derrotas consecutivas que han empujado al equipo a la zona más delicada de la tabla. El partido, previsto para mañana contra el Udinese, fue una oportunidad para aclarar la visión del club y tranquilizar a aficionados y partes interesadas en el camino hacia la consolidación en la Serie A.
Cherubini destacó que la responsabilidad de mejorar la producción ofensiva recae en el técnico Alberto Gilardino, quien aún está tratando de definir la formación adecuada. Sin embargo, el director general reiteró que la empresa está unida y que la dirección está decidida a alcanzar los objetivos trazados. “No se trata de resignación, sino de determinación”, afirmó, recordando las dificultades afrontadas en el pasado, como la derrota ante la Lazio y la derrota ante el Cremonese, y afirmando que el club ha demostrado que sabe trabajar bajo presión.
En su discurso, Cherubini también respondió a las críticas dirigidas a la propiedad y la gestión. Precisó que la empresa está invirtiendo los recursos obtenidos de las ventas en reforzar la plantilla, tanto del primer equipo como del sector femenino. “La percepción de distancia entre el club y la afición es un problema que debemos solucionar”, declaró, expresando su deseo de reabrir una mesa de debate con la afición.
En cuanto al mercado, Cherubini expresó su satisfacción con el personal actual, aunque reconoció que las evaluaciones realizadas en el verano pueden haber creado problemas críticos. Reiteró que el técnico Gilardino tiene la libertad de experimentar con diferentes módulos tácticos, en función de las características de los jugadores disponibles. "Nuestro objetivo es aprovechar al máximo los recursos en el campo", afirmó, subrayando la importancia de un enfoque psicológico positivo.
Finalmente, el presidente invitó a los jugadores a darlo todo, recordando que el equipo se encuentra en una fase crucial donde cada punto cuenta. Cerró la conferencia con la promesa de seguir trabajando para consolidar la permanencia del Parma en la Serie A y preparar lo mejor posible el partido contra el Udinese, que promete ser decisivo para la clasificación.