El Atlético de Madrid se ha reunido en la Ciudad Deportiva de Majadahonda el pasado jueves 29 de octubre para afinar la plantilla que enfrentará al Levante en Valencia. El encuentro, programado para el domingo, llega justo dos días antes del duelo contra el Bayern de Múnich en el Metropolitano, lo que obliga al técnico Diego Pablo Simeone a equilibrar dos partidos de máxima exigencia en un lapso muy corto.
El contexto del partido contra el Levante es crucial. El Atlético necesita sumar tres puntos para mantener la ventaja que le otorgó la victoria sobre el Real Madrid en el Camp Nou, reduciendo la brecha con el líder. Una derrota en el Ciudad de Valencia no solo restaría ese beneficio, sino que también dejaría al equipo con pocas opciones para recuperarse en la Champions League, donde la derrota ante el Liverpool y el empate en Stuttgart han dejado al club con una posición delicada en la clasificación.
Dadas las limitaciones de rotación, Simeone ha optado por conservar a jugadores clave como Koke y Cardoso, que están en fase final de recuperación. En la defensa, el entrenador prefiere a Cuti Romero, que ha vuelto al centro tras una lesión muscular, y a Marcos Llorente en el mediocampo. En el ataque, la duda recae sobre la participación de Julián y Jonathan David, ambos con la posibilidad de compartir la punta de lanza. El once probatorio para el Levante incluiría a Oblak, Pubill, Romero, Hancko, Grimaldo, Giuliano, Barrios, Llorente, Baena, David y Julián Álvarez.
Simeone ha dejado abierta la posibilidad de ajustes en la línea ofensiva, ya que ha trabajado con alternativas en las bandas y en el ataque durante el entrenamiento. Se han visto a Sorloth, Kang‑In Lee y Arnau Ortiz en posiciones de prueba, lo que sugiere que el técnico podría introducir cambios tácticos según la evolución de la plantilla y la condición física de los jugadores.
Con el calendario tan apretado, el Atlético de Madrid se enfrenta a un reto doble: asegurar la victoria contra el Levante para no perder la ventaja sobre el Real Madrid y, al mismo tiempo, preparar una estrategia que permita superar al Bayern de Múnich en la Champions. El próximo domingo será decisivo para la posición del club en la liga y en la competición europea, y el equipo deberá contar con un rendimiento óptimo en ambos encuentros para mantener sus objetivos de temporada.