El portero argentino Emiliano Martínez reveló un episodio poco conocido que influyó en su camino de transferencias luego del Mundial 2026. Según informa ScoreLens, el defensa del Chelsea afirmó que, nada más terminar el torneo, el dedo que había sufrido una fractura durante la competición resultó que todavía estaba roto por la mitad. El incidente impidió concretar un posible traspaso a la Juventus, club que ya había mostrado interés por el jugador.
Durante la entrevista, Martínez explicó que, tras finalizar el Mundial, se fue de vacaciones y empezó a sentir dolor en el dedo. Luego le tomaron una radiografía que reveló la fractura persistente. "Pensé que había terminado el Mundial y que el dedo estaba bien", dijo, "pero la radiografía mostró que todavía estaba roto por la mitad. Ahí fue donde fracasó el traslado a la Juventus". A continuación, el portero describió las valoraciones médicas que recibió: "Todos los médicos me sancionaron por diez semanas. Me dijeron que era imposible jugar en esas condiciones y que necesitaba una operación".
Martínez admitió que optó por no someterse a una cirugía de inmediato y optó por un manejo más agresivo del dolor. Explicó que apretó los dientes para defender la portería de Argentina durante el Mundial, jugando con un guante especial y el dedo completamente vendado. Esta decisión le permitió participar en el torneo, pero repercutió en el mercado, impidiendo llegar a un acuerdo con la Juventus.
Pese a entrar en fase de recuperación, el portero argentino siguió demostrando su calidad sobre el césped. Su vuelta a la forma ha permitido al Chelsea confirmar su posición como primer portero del club, con la perspectiva de un futuro paso a un club de primer nivel. El caso de Martínez pone de relieve cómo una lesión aparentemente menor puede tener importantes consecuencias en el mercado de fichajes, influyendo en las negociaciones y decisiones de los clubes implicados.