En la Gala del Balón de Oro celebrada en Londres, el FC Barcelona femenino fue reconocido como el mejor equipo del mundo, mientras que el Paris Saint‑Germain masculino recibió el título de mejor club masculino. El premio al Barça femenino, entregado por el presidente Joan Laporta, celebró una temporada histórica bajo la dirección de Pere Romeu, en la que el club consiguió un “póquer” de títulos y una Champions League con autoridad.
La temporada de las azulgranas se caracterizó por un dominio absoluto en España y en Europa. En la Liga F Moeve, el Barça terminó con 87 puntos de 90 posibles, ganando 29 de 30 partidos y marcando 130 goles mientras sólo cedió nueve, con una diferencia de tantos de +121. La segunda colocación, el Real Madrid, quedó a quince puntos de distancia. En la competición continental, el equipo venció al OL Lyon en la final de la Champions League con un contundente 4‑0, gracias a un doblete de Ewa Pajor y otro de Salma Paralluelo, y a la sólida actuación de Cata Coll en los puestos de arquero. Con esta victoria, el Barça consiguió su cuarta Champions League, la sexta final europea consecutiva y se situó entre los clubes más laureados de la competición.
En la Liga F Moeve, Claudia Pina se destacó como máxima goleadora con 21 goles en 27 partidos, mientras que Ewa Pajor, con 16 goles, también fue la mejor anotadora de la Champions League, donde marcó once tantos y fue elegida mejor jugadora de la final. Alexia Mora, ex capitana y ahora del London City Lions, terminó la competición con siete goles y siete asistencias, y fue reconocida como mejor jugadora del torneo. La noruega Caroline Graham Hansen aportó velocidad y creatividad desde las bandas, registrando diez asistencias en la liga.
A pesar de la lesión de la triple Balón de Oro Aitana Bonmatí, que limitó su participación, el equipo mantuvo su nivel gracias a la solidez de la plantilla y a la respuesta colectiva. La dirección técnica, encabezada por Pere Romeu y apoyada por los directivos Xavi Puig y Ángel Ruidalbas, gestionó las dificultades y siguió avanzando en la competición.
En su discurso, Laporta agradeció a France Football, a las instituciones que organizan las competiciones y a los aficionados, destacando el trabajo de las jugadoras, el entrenador y el personal del club. El reconocimiento como mejor equipo femenino del año refuerza la posición del Barça como referente del fútbol femenino mundial y subraya la combinación de talento individual, regularidad y compromiso que ha llevado al club a la cima del deporte.