El Milan, tras la victoria ante el Udine, se posicionó en el tercer puesto de la tabla, igualado con la Roma y persiguiendo al Inter y al Lazio. Con la temporada aún en marcha, la principal pregunta es si el equipo de Marco Amorim todavía puede aspirar al título de la Serie A. Para responder a esta pregunta, Tuttomercatoweb radio ha recogido las opiniones de diversos comentaristas del sector.
El primer punto de vista es el de Stefano Impallomeni, que reconoce el crecimiento del Milán con Amorim pero subraya que el equipo aún no está preparado para luchar por el Scudetto. Según él, la falta de goles de Gonçalo Ramos representa un obstáculo importante. Daniele Garbo, sin embargo, cree que el Milán sólo puede aspirar a los cuatro primeros puestos, con la Liga de Campeones como objetivo realista. Massimo Bonanni compara la situación actual con la del Milán de Zaccheroni, pero advierte que el equipo aún no está preparado para permanecer en lo más alto durante todo el año.
Massimo Orlando y Giovanni Mussa destacan la importancia del equilibrio táctico y la gestión estable del grupo. Orlando señala que Amorim ha introducido un 4-4-1-1 para aumentar la cobertura defensiva, mientras que Mussa destaca la capacidad del técnico para integrar jugadores veteranos con nuevas fuerzas. Francesco Bonfanti, por su parte, destaca la valentía de Amorim a la hora de probar nuevas combinaciones, aunque al equipo todavía le faltan goles decisivos de Ramos. Finalmente, Mónica Colombo considera prematuro pensar en el título, destacando la necesidad de un departamento de reservas más sólido.
Entre las opiniones más optimistas encontramos las de Antonello Valentini, que ve al Milán como un candidato legítimo a la Liga de Campeones, y Mario Tenerani, que, aunque reconoce el potencial del club, cree que el Inter todavía está en un nivel superior. En resumen, la mayoría de los expertos coinciden en que, aunque el Milán ha logrado avances notables, el camino hacia el Scudetto sigue siendo largo e incierto. El equipo tendrá que seguir consolidando su estructura, mejorar la productividad ofensiva y mantener la cohesión interna para aumentar sus posibilidades de llegar a los primeros puestos y, posiblemente, a Europa.