La lucha del Manchester United en Old Trafford continuó cuando el último partido de Michael Carrick al mando terminó con una derrota por 3-0 ante el Bournemouth, un resultado que ha intensificado los pedidos de destitución del excentrocampista. La derrota, sumada a una derrota en casa por 4‑1 ante Como en la Liga de Campeones, deja al United sin ganar en ocho partidos consecutivos en todas las competiciones y pone en duda el futuro de Carrick.
Los Cherries abrieron el marcador con un gol de Rayan Azzedine, seguido de un segundo de Marcus Tavernier antes del descanso, a los que el United no pudo responder. Los primeros goles fueron descritos como evitables, y la actuación del equipo local fue criticada por los aficionados que exhibieron una pancarta que decía "estándares" en la que aparecían las ex leyendas del United Roy Keane, Eric Cantona y Bryan Robson. La pancarta fue sacada del almacenamiento para el partido, lo que resalta la creciente frustración entre la base de fanáticos.
Carrick, que había hablado con desafío y optimismo antes del partido, se quedó en el banco durante una segunda mitad en la que el ataque del United flaqueó. Evanilson aprovechó un error de Senne Lammens para anotar el tercero, sellando la derrota. El capitán del United, Bruno Fernandes, fue excluido del equipo después de cuestionar públicamente las tácticas de Carrick en Italia, una decisión que el técnico defendió como una elección de “puro fútbol” y no una medida punitiva.
La derrota marca la tercera victoria del Bournemouth por 3‑0 en Old Trafford en las últimas cuatro temporadas, una racha que ha aumentado la presión sobre Carrick. El equipo de Marco Rose había celebrado recientemente una victoria por 3‑0 sobre el AC Milan en la Europa League, un resultado que ha puesto de relieve aún más el contraste entre la suerte de los dos clubes.
Con una racha de ocho partidos sin ganar, la directiva y la afición del club exigen cada vez más un cambio en el mando. El resultado del próximo encuentro será crucial para determinar si Carrick puede salvar su mandato o si se nombrará un nuevo entrenador para alejar al United del final de la tabla de la Premier League.
