El Girona volvió a la península para enfrentarse al Tenerife en la novena jornada de LaLiga HyperMotion, pero la visita terminó en un empate a uno que dejó al catalán con más dudas que satisfacciones. El gol tempranero de Asprilla, que parecía abrir la puerta a una noche prometedora, se convirtió en la única ventaja que el equipo de Quique Álvarez logró mantener, mientras que el Tenerife aprovechó la oportunidad para igualar y acercarse a la victoria.
El partido se definió en los primeros minutos. Asprilla, tras su regreso de la pausa internacional, se convirtió en el autor del primer gol del encuentro. Un centro de Álex Moreno le llegó en un rechazo que el colombiano transformó con una gran velocidad y precisión, marcando a los 4 minutos del primer tiempo. El Girona, con la ventaja, intentó consolidar su dominio, pero el equipo visitante mostró una resistencia que les permitió recuperar el equilibrio. En la segunda mitad, el Tenerife, con un juego más organizado y sin necesidad de forzar nada, encontró el empate gracias a un gol de Enric Gallego, quien aprovechó un centro de Nacho Gil y se posicionó dentro del área pequeña para superar a Gazzaniga y anotar a los 28 minutos.
El empate provocó un cambio de ritmo en el partido. El Girona, que había mostrado en la primera mitad una buena organización y un juego fluido, comenzó a perder la continuidad y la presión en el centro del campo. El Tenerife, por su parte, se mostró más compacto y aprovechó los espacios que dejaba el catalán. La lesión de Gazzaniga, que fue sustituido por Krapyvtsov durante el descanso, añadió un contratiempo adicional a la noche que había empezado de manera favorable para el Girona. El equipo de Quique Álvarez intentó recuperar la ventaja con la entrada de Bryan Gil, Van de Beek y Unai Hernández, pero no logró cambiar sustancialmente el rumbo del encuentro.
El resultado final dejó al Girona en la séptima posición con 15 puntos, mientras que el Tenerife se acercó a la victoria y mantuvo su posición en la tabla. El empate también evidenció una asignatura pendiente para el Girona: saber cómo mantener la ventaja y controlar el juego cuando se adelanta. A pesar de la buena actuación de Asprilla y de la entrada de jugadores clave, el equipo no logró imponer su juego y perdió el control del partido. El próximo desafío para el Girona será demostrar que puede mantener la ventaja y convertirla en una victoria, mientras que el Tenerife seguirá buscando la forma de aprovechar las oportunidades que se le presentan.
