Los nuevos propietarios del Everton, el Friedkin Group (TFG), han anunciado que están explorando la venta del club, menos de dos años después de tomar el control en 2024. En un comunicado difundido esta mañana, el consorcio estadounidense afirmó que tras estabilizar las finanzas del club, invertir en el nuevo estadio de Goodison Park y priorizar la sostenibilidad a largo plazo, ahora es el momento adecuado para considerar el “próximo capítulo”. El grupo, encabezado por el presidente Dan Friedkin, agregó que cualquier posible venta solo involucraría a partes que ellos creen que serían “los administradores adecuados para hacer avanzar al club”.
La adquisición, que se informó valía más de 400 millones de libras esterlinas, se produjo en un momento en que el Everton luchaba contra la incertidumbre financiera y los problemas en el campo. Desde que los Friedkins asumieron el control, el club se mudó a un nuevo estadio que se completó el año pasado, y los propietarios han prometido apoyo continuo a las ambiciones deportivas y comunitarias del club. "Con esa base ahora segura, es el momento adecuado de considerar el próximo capítulo para el Everton", decía el comunicado.
La decisión llega tras un período turbulento para el club, destacado por un controvertido intento de venta del mediocampista inglés sub-19 Harrison Armstrong al Nottingham Forest por £40 millones. El trato finalmente se abandonó y la situación del delantero del club se debilitó aún más cuando Beto fue vendido a la Fiorentina. El técnico David Moyes, que regresó en enero de 2025, ha señalado públicamente que nunca conoció ni habló con Friedkin, que tiene su base en Houston, y que las operaciones diarias del club son supervisadas por su yerno Rishi Majithia junto con el director ejecutivo Angus Kinnear. Estos acontecimientos han tensado las relaciones con la base de fanáticos, quienes han expresado su frustración por la percepción de propiedad ausente y una política de transferencias cautelosa.
Actualmente, el Everton ocupa el séptimo lugar en la Premier League después de siete partidos, una posición que refleja los continuos esfuerzos del club por reconstruir su plantilla y competir al más alto nivel. La declaración del Grupo Friedkin dejó en claro que, si bien están abiertos a vender una participación mayoritaria, solo aceptarán ofertas de partes que se alineen con la visión del club para un éxito sostenible. Los propietarios reafirmaron su compromiso de apoyar al equipo en la cancha y generar un impacto positivo en la comunidad circundante.
De cara al futuro, el futuro del club dependerá del resultado del proceso de venta. Si los Friedkins deciden vender, los compradores potenciales heredarán un club que recientemente consiguió un nuevo estadio y una base financiera más estable, pero que aún enfrenta el desafío de fortalecer su equipo y lograr resultados consistentes en la Premier League. Los fanáticos y las partes interesadas observarán de cerca cómo Friedkin Group avanza en su exploración de nuevas opciones de inversión.
