El primer período de Rafael Márquez a cargo de la selección nacional de México ha tenido un comienzo decepcionante, lo que ha dejado a la federación y a los aficionados preguntándose cuánto durará la paciencia. Después de ser ascendido de asistente a entrenador en jefe en septiembre, Márquez prometió aprovechar las bases sentadas por Javier Aguirre y elevar el equipo a un nuevo nivel. En cambio, el equipo ha tenido una racha de 0‑2‑2 en la ventana internacional de septiembre-octubre, incluida una derrota por 3‑0 ante Estados Unidos y una derrota por 2‑0 ante Chile, la primera vez en la década que México pierde dos amistosos consecutivos sin anotar.
Las derrotas han puesto de relieve la falta de claridad y cohesión en ambos lados del campo. Márquez admitió que al equipo “le faltó un poco más de claridad” y que se cometieron “errores terribles”, sobre todo en el partido de Estados Unidos donde fallos defensivos permitieron tres goles. En el partido contra Chile, los delanteros lucharon por crear peligro y la línea de fondo parecía inestable después de experimentar con cuatro configuraciones defensivas diferentes. La ausencia de jugadores clave como Raúl Jiménez y Julián Quiñones, sumada a una lesión muscular de la sensación adolescente Gilberto Mora, debilitó aún más el ataque y limitó la profundidad del equipo.
A pesar de los malos resultados, Márquez ha estado trabajando para integrar nuevos talentos. Seis jugadores (Jeremy Márquez, Santiago Sandoval, Oscar García, Hugo Camberos, Álex Padilla y Dagoberto Espinoza) jugaron sus primeros partidos internacionales durante la ventana, mientras que varios suplentes también tuvieron minutos. El enfoque del técnico refleja el de Estados Unidos, que presentó 13 debutantes en un período similar y terminó 4‑0‑0. Sin embargo, la experiencia de México muestra que una alta rotación de jugadores puede obstaculizar la química, especialmente cuando el equipo aún no ha encontrado un ritmo constante.
Históricamente, la Federación Mexicana de Fútbol ha mostrado poca tolerancia ante la falta de resultados, y la trayectoria actual podría ver truncado el mandato de Márquez si no logra asegurar una victoria en la próxima ventana de noviembre. México afrontará los cuartos de final de la Liga de Naciones de la Concacaf, una oportunidad crucial para que el técnico demuestre su valía. Sigue siendo incierto si la federación le concederá tiempo adicional para construir una unidad cohesiva, pero la presión aumenta a medida que el equipo nacional busca superar su comienzo sin victorias y volver a los estándares competitivos que se esperan de El Tri.
