El FC Barcelona consolidó en Estambul el rumbo de la obra del nuevo Camp Nou, tras una serie de reuniones de alto nivel con la constructora turca Limak, responsable del proyecto del Spotify Camp Nou. El encuentro se dio en el marco de un partido de Champions contra el Galatasaray y se aprovechó para avanzar en la fase final de las obras y preparar el “Big Lift”, la elevación de la cubierta que se realizará a partir de junio y que representa el último gran reto antes de abrir la tercera gradería y inaugurar el estadio en 2028.
El presidente Joan Laporta, junto a su equipo directivo, se reunió en varias ocasiones con la presidenta y consejera delegada de Limak Holding, Ebru Özdemir, y con otros miembros del consejo de administración de la constructora. Las conversaciones se desarrollaron con un tono cordial y constructivo, con el objetivo común de acelerar la finalización del proyecto. Además, ambas delegaciones compartieron una cena oficial y asistieron al partido desde el palco del estadio Ali Sami Yen, lo que reforzó el espíritu de colaboración entre las partes.
A pesar de los altibajos que han marcado la construcción del nuevo estadio, incluidos desacuerdos económicos y cláusulas de penalización, las reuniones bilaterales han permitido encontrar una sintonía adecuada para afrontar el tramo final de las obras. Los dirigentes culés y los ejecutivos de Limak han acordado trabajar de la mano hasta la conclusión del proyecto, dejando a un lado las posibles disputas contractuales que podrían surgir una vez finalizada la relación.
El Barça ha reforzado en Estambul los cimientos deportivos e institucionales de su futuro estadio, asegurando que la obra se mantenga en el camino correcto y que la apertura en 2028 sea un hecho. Con el “Big Lift” programado para junio, el club se acerca cada vez más a la culminación de la construcción, lo que permitirá al equipo y a sus seguidores disfrutar de un estadio moderno y completamente funcional en los próximos años.
