En la jornada de la UEFA Europa League, la Real Sociedad logró un empate a cero con el Union Saint-Gilloise, pero la verdadera victoria fue la de sus jugadores de la cantera, Igor Zubeldía, Jon Gorrotxategi y Beñat Turrientes, quienes se destacaron en un encuentro difícil y demostraron su valor como piezas clave del equipo.
El partido, que se decidió en la prórroga, se vio marcado por la presión física del belga y por la ausencia de varios titulares. Con Jon Mikel Aramburu lesionado, Álvaro Odriozola fuera de combate y Héctor Fort recién recuperado, el técnico estadounidense Pellegrino Matarazzo recurrió a la reserva de la casa. Zubeldía, normalmente central, aceptó el reto de jugar como lateral derecho. A pesar de recibir una tarjeta amarilla a los 20 segundos, mantuvo la calma y se mostró sólido defensivamente, apoyado por Ochieng en los momentos más comprometidos. Su capacidad para alternar entre la defensa central y el extremo demostró la versatilidad que el entrenador necesita mientras la enfermería no le da un respiro.
En el mediocampo, Gorrotxategi se convirtió en el motor del equipo. Tras el arranque belga, el pivote eibarrés empezó a controlar el juego, recuperando la pelota y distribuyéndola con precisión. Sus estadísticas en Den Dreef reflejan un rendimiento dominante: 81 % de pases completados, 82 % de acierto en campo contrario y 5 de 7 duelos ganados en el suelo. Además, bloqueó tres disparos y recuperó cuatro balones, mostrando que está preparado para asumir el liderazgo del centro del campo.
Turrientes, por su parte, dio un golpe de efecto en la segunda mitad. Tras el descanso, sustituyó a Yangel Herrera y, en solo 50 segundos, presionó al pivote belga Van de Perre, provocando un error que le permitió marcar el gol de la Real Sociedad. Durante los 45 minutos que jugó, completó 21 de 27 pases (78 %) y mantuvo un 100 % de precisión en su zona. Su presencia en el centro del campo aportó dinamismo y lectura de espacios, lo que permitió al equipo controlar el ritmo del partido.
El resultado, aunque sin goles, fue un claro mensaje de que los jugadores de la cantera son piezas indispensables para la Real Sociedad. Matarazzo, al ver la actuación de Zubeldía, Gorrotxategi y Turrientes, reafirmó su confianza en ellos y les dio la oportunidad de seguir creciendo dentro del primer equipo. Con la temporada aún en marcha, estos jugadores están preparados para seguir aportando su energía y compromiso en los próximos encuentros de la liga y de la competición europea.
