El FC Barcelona ha reforzado su cantera cadete con la incorporación de Gael José Seijo, un central de 14 años que también puede desempeñarse como mediocentro. El joven, originario de Taboada, llegó a La Masia este verano tras una trayectoria en el CD Lugo y el Deportivo de La Coruña, donde se formó desde temprana edad y se destacó como internacional Sub‑14.

En un reportaje de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) realizado durante la concentración de la selección Sub‑15, Seijo reveló una faceta poco conocida: su pasión por el arbitraje. Aunque en La Masia debe centrarse en su desarrollo futbolístico, el jugador mantiene la posibilidad de seguir una carrera como árbitro profesional. “Si por casualidad el fútbol no me funciona, el arbitraje siempre estará ahí”, afirmó con orgullo, recordando que su interés nació gracias a su madre, quien lo animó a inscribirse en un curso de árbitros tras llevarlo a ver partidos de la Real Madrid.

El joven explica cómo el arbitraje le aporta ventajas en el campo. Conocer el reglamento y saber dialogar con los árbitros le permite controlar el juego y evitar confrontaciones. “Me ayuda a entender cómo tratar a un árbitro, cuándo hablar y cómo evitar que se vuelva loco”, comentó. Además, suele aconsejar a sus compañeros sobre el respeto hacia los árbitros, enfatizando la importancia de mantener la calma y evitar protestas innecesarias.

Seijo también destaca la importancia de la comunicación durante el partido. “Era un árbitro que me gustaba hablar. Cualquier decisión que tomaba, la explicaba”, recordó. Su objetivo es que el juego sea más fluido y limpio, evitando la frustración que surge cuando los jugadores insultan o desrespetan a los oficiales. “Siento frustración cuando la gente no respeta al árbitro”, añadió, subrayando que su “roja” está reservada para quienes faltan al respeto.

Como futbolista, Seijo se describe como polivalente y audaz. Prefiere jugar hacia adelante y se siente cómodo tanto en la defensa central como en la posición de mediocentro. “Tengo planta, físico y en los duelos soy muy ganador”, afirmó, y recuerda que desde los tres años ha tenido el balón pegado al pie, gracias al apoyo constante de su madre. Tras pasar por el prebenjamín y la fase de infantil del Lugo, se incorporó al Deportivo en la temporada 2024‑25 antes de fichar por el Barça.

Con su llegada, el Barça no solo gana un talento prometedor en la categoría cadete, sino también a un joven que aporta una visión integral del juego, combinando la pasión por el fútbol con el respeto y la comprensión del arbitraje. El futuro de Seijo se abre tanto en el campo como en la línea de fondo, y el club espera que su dualidad contribuya al desarrollo de una generación de jugadores más consciente y respetuosa del deporte.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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