Alex Freeman demostró ser una fuerza versátil para el Villarreal en una espectacular remontada por 2‑1 contra el Valencia, anotando su primer gol en LaLiga y consiguiendo el premio al mejor jugador del partido. El estadounidense de 22 años, que llegó al equipo español procedente del Orlando City a finales de enero, demostró su capacidad para operar en la línea de fondo y el mediocampo, una cualidad que impresionó al técnico Iñigo Pérez y destacó su potencial en el escenario internacional.
En el partido, disputado un sábado por la noche en el derbi regional que ha ido ganando intensidad desde que el multimillonario Fernando Roig se hizo cargo del Villarreal, Freeman comenzó en la posición de lateral izquierdo a pesar de que normalmente juega en la derecha. Se adaptó rápidamente y creó dos ocasiones con la zurda antes de que Valencia abriera el marcador de penalti. Después de una sustitución en el minuto 65 que lo devolvió a su rol natural de lateral derecho, a Freeman se le encomendó la tarea de brindar amplitud como mediocampista derecho suplente. Su impacto fue inmediato: en el minuto 69, recortó por dentro desde la banda izquierda, presionó un centro y remató desde un ángulo cerrado para darle al Villarreal una ventaja de 1-0.
Más adelante en el juego, Freeman fue desplazado nuevamente, esta vez al mediocampo derecho después de que Iñigo Pérez introdujera a otro defensor. Aunque no contribuyó directamente al último gol del triunfo, continuó presionando por el flanco, ayudando a estirar la defensa del Valencia y crear espacio para sus compañeros. Cuando sonó el pitido final, la mayor parte del equipo se derrumbó para celebrar, pero Freeman caminó por el campo felicitando a sus compañeros por la remontada.
Pérez elogió la versatilidad de Freeman, llamándolo un “súper jugador” que puede jugar en posiciones de central, lateral, lateral izquierdo, lateral e incluso de delantero. Señaló que el dinamismo y la compostura de Freeman permiten que un entrenador lo despliegue en varios roles con confianza. La actuación de Freeman también le valió el premio al mejor jugador del partido, un logro notable para un jugador que ha pasado menos de un año en Europa.
La llegada de Freeman al Villarreal fue una ganga para el club, con una tarifa de transferencia de 4 millones de euros. La medida se produce antes de la Copa del Mundo, donde Freeman ya ha demostrado su potencial en el escenario internacional, en particular anotando en la victoria que aseguró el grupo sobre Australia en junio. El ex entrenador Mauricio Pochettino elogió la humildad, la ética de trabajo y el potencial de clase mundial del jugador, sugiriendo que podría convertirse en uno de los mejores defensores a nivel mundial.
Si bien Freeman todavía tiene áreas que perfeccionar, como mejorar su desafío aéreo contra delanteros experimentados y adaptarse a jugar en el flanco opuesto, su adaptabilidad y conjunto de habilidades lo convierten en un activo valioso tanto para el Villarreal como para el equipo nacional de Estados Unidos. A medida que continúa ganando experiencia en LaLiga, hay altas expectativas de que se convierta en un jugador clave tanto para el club como para el país.
