Alfonso “Doctor” Cabeza, figura polémica de la política deportiva de los años ochenta, ha sido protagonista de una serie de declaraciones que han sacudido tanto al fútbol como a la historia reciente de España. En 2025, el veterano de 86 años apareció como invitado de honor en los programas de RTVE y Cuatro para conmemorar el 50.º aniversario de la muerte del Generalísimo Franco, revelando detalles que solo él pudo conocer.

Según Cabeza, el 19 de noviembre de 1975, mientras estaba de guardia en el Hospital de La Paz, fue testigo de la muerte de Franco. “El celador me dijo que habían llegado dos personas, el ministro de Información y Turismo, León Herrera, y el de Justicia, Sánchez Ventura. Eran las 9 de la noche del día 19. Subió y se acababa de morir”, relató en el programa “Directo al grano”. Añadió que el hospital se convirtió en un “nudo gordiano” y describió la atmósfera de tensión y rituales que siguieron, desde el uso de mascarillas hasta la embalsamación. El embalsamador Antonio Piga también confirmó el fallecimiento el mismo día en la cadena “La Sexta”.

Cabeza, quien también dirigió el Hospital de la 12ª de Octubre entre 1975 y 1980, ha sido un crítico abierto del régimen franquista y de la gestión de la Federación Española de Fútbol. Durante su breve paso por el Atlético de Madrid (1980‑82), denunció la supuesta “robada” de la Liga 1980‑81 y la mala actuación del árbitro Álvarez Margüenda en el clásico contra Zaragoza. Su estilo sarcástico y su tendencia a romper las normas de la tertulia televisiva le valieron la suspensión de la Federación durante 16 meses en marzo de 1982, tras lo cual renunció a su cargo y se dedicó al entretenimiento y a la cobertura de la Vuelta a España para la cadena La Ser.

En el ámbito deportivo, Cabeza también se destacó por sus críticas a la Federación y a los árbitros durante los enfrentamientos entre el Atlético y equipos como el Barcelona y el Real Madrid. En el partido de la final de la Copa del Rey de 1982, el árbitro Álvarez Margüenda concedió dos penaltis al Barça, anuló un gol del Atlético y expulsó a jugadores clave, provocando una fuerte reacción del público y de Cabeza, quien exigió un boicot al partido del Bernabéu a cambio de una merienda de tortilla.

Aparte de su carrera en el fútbol, Cabeza ha sido autor del libro “Yo, Cabeza”, donde expone su versión de los hechos y su visión crítica de la política y el deporte. En la actualidad, la memoria de su figura sigue siendo objeto de debate, mientras que el legado de su crítica y su participación en la política deportiva de los años ochenta continúa influyendo en la narrativa del fútbol español.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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