Gian Piero Gasperini volvió a sonreír en la sala de prensa después de la victoria de la Roma por 2‑1 contra el Génova, la victoria número 300 del técnico en la Serie A. El resultado, obtenido gracias al gol de Lulli, se celebró con alegría palpable, pero el entrenador también pidió no leer el partido como una simple victoria, subrayando las dificultades encontradas, especialmente en la primera parte.
Durante la conferencia de prensa, Gasperini elogió el desempeño de todo el equipo, destacando la importancia de darle espacio a jugadores como Balerdi, deRoon, Pisilli y Mora, quienes han demostrado que están listos para aportar. También reconoció la calidad de Soulé y Castro, afirmando que este último necesita mejorar su nivel deportivo pero posee habilidades valiosas. El técnico reiteró su confianza en el grupo, al que calificó de "extraordinario" tanto a nivel emocional como de carácter.
El técnico explicó que, a pesar de la joven composición del equipo, la Roma demostró una "facilidad para anotar" que no presentaba a principios de temporada. También mencionó la dificultad de afrontar los saques de esquina, que provocaron tres goles para el Génova, y expresó su deseo de evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
Finalmente, Gasperini pidió no esperar una repetición exacta del partido, pero confirmó que el equipo está listo para reaccionar y superar los desafíos. El técnico también mencionó la posibilidad de que Castro y Malen jueguen juntos, subrayando la polivalencia de ambos jugadores. Con esta victoria, la Roma se acerca a nuevos retos tanto en la liga como en las competiciones europeas.
