Nahia Aparicio celebró su centésimo partido con la Real Sociedad femenina en el Estadio Zubieta, marcando un hito importante en una carrera que se ha desarrollado en apenas tres temporadas. La central tolosarra, que ha sido pieza clave en la defensa de los txuri urdin, entró al campo como titular contra el Espanyol y, antes de la acción, recibió un emotivo homenaje por parte de sus compañeras y de la afición.
El reconocimiento tuvo lugar en el propio recinto de la Real, donde las jugadoras de la sección femenina y los seguidores del club se reunieron para felicitarla. Entre los momentos más destacados se contó con la presencia de las responsables de la sección, Garbiñe Etxeberría y Maider Castillo, quienes le entregaron una camiseta conmemorativa que lleva el número 100, simbolizando su trayectoria y su contribución al equipo.
Aparicio, quien llegó al primer equipo hace solo tres años, ha demostrado una evolución constante. Su velocidad, su capacidad de lectura de juego y su solidez defensiva la han convertido en un elemento imprescindible para la Real Sociedad. La cifra de 100 partidos no solo refleja su experiencia, sino también la confianza que el cuerpo técnico deposita en ella como líder de la zaga.
El partido contra el Espanyol, en el que Aparicio volvió a iniciar, fue una oportunidad para que el club mostrara la estabilidad que ha ganado gracias a jugadores como ella. Aunque el resultado final del encuentro no se menciona en el informe, la participación de la central tolosarra fue un recordatorio de la calidad que aporta a la plantilla.
Con este centésimo encuentro, Aparicio se consolida como una de las figuras más destacadas del fútbol femenino español. Su trayectoria y su compromiso con el club abren la puerta a futuras participaciones en competiciones nacionales e internacionales, donde la Real Sociedad busca seguir consolidándose como una de las potencias del fútbol femenino en la región.