El árbitro LucaMarelli comentó en DAZN las polémicas que surgieron durante el partido Venecia-Inter, centrándose en particular en el gol anulado a LionLauberbach y la falta de Carlos Augusto sobre Sohm. Según Marelli, la decisión de anular el gol no se debió a un fuera de juego del brazo, como informaron algunos medios, sino a un fuera de juego del hombro. "En tiempo real no se podía saber si estaba en fuera de juego o no", explicó, señalando que el hombro se puede utilizar para jugar el balón y que la parte superior del brazo se considera "sin mano". Su opinión es que el hombro de Lauberbach estaba más allá del último defensor, con una diferencia de 3-4 centímetros suficiente para el fuera de juego, y añadió que el experimento del fuera de juego con la luz fue rechazado.
Respecto al contacto entre Augusto y Sohm, Marelli definió el gesto como "una falta evidente", porque Augusto tocó la pantorrilla de Sohm con el pie y el cuerpo. "Es difícil entender por qué el VAR no intervino", afirmó, recordando que el VAR se creó precisamente para evitar situaciones similares. Calificó la falta como "al borde de la tarjeta amarilla", pero subrayó que el VAR debería intervenir en casos tan claros.
Marelli citó luego un episodio similar ocurrido en el partido Parma-Turín, donde un penalti no concedido por una falta de Troilo sobre Davis fue comparado con el de Valdepeñas sobre Thuram en la Inter-Fiorentina. Elogió la posición de Massa, que vio correctamente el penalti pitado. El árbitro concluyó que el VAR fue creado para gestionar este tipo de errores, aunque en ocasiones puede no intervenir.
Todo el análisis de Marelli fue publicado en DAZN y llamó la atención de aficionados y expertos de la SerieA, que discutieron sobre la eficacia del VAR y la necesidad de una mayor precisión en las decisiones arbitrales. El partido Venecia-Inter sigue siendo un importante caso de estudio para la evaluación de las tecnologías de apoyo al arbitraje en Italia.