Vincent Kompany, entrenador del Bayern de Múnich, se encuentra en “estado estable” tras un colapso físico que lo llevó al hospital de la ciudad. El director deportivo Max Eberl confirmó la hospitalización durante una conferencia de prensa del sábado y advirtió que el técnico podría estar ausente durante varias semanas. Eberl explicó que el club primero debe determinar la causa del episodio y, una vez completados los exámenes, decidir el tiempo de recuperación, sin establecer un plazo concreto más allá de “semanas”.
El incidente ocurrió el viernes por la tarde, después de que Kompany permaneciera en el entrenamiento del primer equipo y luego siguiera la sesión del equipo filial bajo la dirección de Dante. Al desplomarse, fue trasladado en ambulancia a una clínica donde se le realizaron exámenes exhaustivos. El club informó que el médico ha puesto al entrenador en estado estable y que continuará en la clínica hasta que se aclare la situación.
Kompany había regresado al banquillo el miércoles por la noche, tras recuperarse de un virus que lo había mantenido fuera del equipo durante varios días. En el partido de la Liga de Campeones contra el Arsenal, el Bayern empató 2‑2 y el entrenador reconoció que no había escuchado suficientemente a su cuerpo. Con la ausencia de Kompany, el Bayern se prepara para el viaje a Friburgo el domingo, donde enfrentará al tercer clasificado de la Bundesliga, con el líder muniqués solo un punto por delante.
La falta del técnico tendrá repercusiones en la plantilla, ya que el club deberá contar sin él en las próximas jornadas de liga y en el duelo de la Champions League contra el Atlético de Madrid el 3 de noviembre. El Bayern, que se encuentra a la cabeza de la tabla, tendrá que reorganizar su esquema táctico y posiblemente recurrir a un suplente para el cargo de entrenador. Los aficionados y la prensa seguirán de cerca los avances de la recuperación de Kompany, cuya salud se ha convertido en la prioridad absoluta del club.