El Atalanta volvió a la normalidad tras la victoria por 4-4 ante el Frosinone, y el equipo de Maurizio Sarri regresó a Zingonia para nuevos entrenamientos. La víspera del partido, el equipo había sufrido un duro partido en casa, pero ahora se concentraron en descargar trabajo a los jugadores que participaron en el partido, mientras los demás realizaban ejercicios de coordinación, técnica y activación de la posesión del balón, cerrando la sesión con partidos en un campo de dimensiones reducidas.
En el conjunto de Sarri, actualmente siete jugadores están ausentes. Cinco de ellos, todos heridos, siguen en el garaje de Pompeya: Pompei, Kolasinac, Kossounou, Kessie y Raspadori. Todos han recibido terapias específicas y siguen programas de recuperación. Hien, por su parte, alternó sesiones en el gimnasio con trabajo individual sobre el terreno de juego. Giorgio Scalvini y Kamaldeen Sulemana participaron parcialmente en el trabajo grupal, lo que indica que están volviendo a estar en plena forma.
Cabe destacar la situación de Raoul Bellanova, que se lesionó el muslo izquierdo durante el partido contra el Frosinone. Mañana será sometido a pruebas instrumentales para determinar la naturaleza y duración de la lesión. Por tanto, será posible evaluar si Bellanova podrá volver al campo en las próximas semanas o si deberá ampliar su período de recuperación.
A pesar de las ausencias, el Atalanta sigue trabajando para mantener la forma física y la cohesión del grupo. Sarri subrayó la importancia de abordar la recuperación de los jugadores lesionados de forma gradual, para evitar rebotes. Con el equipo de vuelta en el campo, el objetivo es prepararse lo mejor posible para los próximos desafíos en la Serie A, donde la competencia es cada vez más reñida.