El Manchester City regresó al Etihad Stadium por primera vez desde que el club fue declarado culpable de violar las reglas financieras de la Premier League, y la ocasión estuvo marcada por una aparición destacada del ex entrenador Pep Guardiola. El técnico español, que no había sido visto en el club en meses, se sentó en el palco de directores con una gorra plana y ofreció una silenciosa muestra de apoyo al presidente Khaldoon AlMubarak y al director ejecutivo Ferran Soriano mientras el equipo se enfrentaba al campeón de la Liga de Campeones, el Paris Saint-Germain.
El partido, que atrajo a una audiencia mundial, terminó con una derrota del City por 4‑2. El PSG abrió el marcador con una rápida sucesión de goles de Desire Doue, Ousmane Dembélé y Vitinha, dejando a los locales tambaleándose tras la primera parte. La defensa del City, que había sido sólida en los últimos partidos, se vio abrumada por la potencia de ataque del equipo francés. A pesar de una animada remontada en la segunda parte en la que los visitantes crearon numerosas oportunidades, los visitantes no pudieron remontar el déficit y el partido terminó con la victoria de los visitantes.
La presencia de Guardiola fue en gran medida simbólica, pero pareció profundamente involucrado durante todo el partido. Observó cómo el gol tardío de Erling Haaland fue negado por una mala actuación de Gianluigi Donnarumma, y pareció visiblemente molesto cuando el cabezazo de Josko Gvardiol fue despejado de la línea. La reacción del ex entrenador ante la derrota fue de frustración, pero se mantuvo sereno en la línea de banda, un testimonio de su larga asociación con el club.
El nuevo entrenador del City, Enzo Maresca, habló después del partido sobre la resistencia del equipo. "Sabemos que el PSG es un equipo valiente", dijo. "Presionan fuerte, juegan hombre a hombre y son muy dinámicos con el balón. Tuvimos problemas al principio debido a los dos goles rápidos, pero en la segunda mitad creamos lo suficiente como para merecer algo". Maresca reconoció la decepción de la primera mitad, pero expresó su optimismo de que el equipo pudiera aprender de la experiencia.
El ex defensa del City Nedum Onuoha, que estuvo presente en el partido del día, describió el partido como "un gran entretenimiento", pero no como un partido de fútbol normal. Señaló que la primera mitad estuvo dominada por el ataque del PSG, mientras que en la segunda mitad el City se recuperó frente a sus propios fanáticos, creando una atmósfera más agresiva y orientada hacia adelante.
Con la derrota, la temporada del City se ve afectada mientras esperan el resultado de su apelación contra la sanción financiera. El club se enfrentará el próximo sábado al Ipswich Town en la Premier League, un partido que pondrá a prueba si el equipo puede recuperarse del revés y mantener su ventaja competitiva en la competición nacional.
