El Barcelona se vio privado de la cabeza de la tabla de la Champions tras la derrota 2‑4 ante el Manchester City, en la que el portero italiano Gianluigi Donnarumma fue protagonista tanto de errores como de polémicas. El club catalán, que había liderado el grupo con seis puntos y un diferencial de goles de +7, perdió el primer puesto frente al PSG, que ahora encabeza la competición con un gol más marcado.
El encuentro, disputado en el Camp Nou, comenzó con un dominio del City que se tradujo en una primera mitad impecable. El PSG, con su habitual estilo de control y contraataque, abrió el marcador gracias a un disparo lejano de Doué que Donnarumma logró atrapar. Sin embargo, el error más caro del portero llegó en el segundo tiempo, cuando una jugada de Akliouche terminó en un gol que dejó al Barça con un 1‑3. Ese gol fue decisivo, pues el PSG quedó a un punto del Barcelona y tomó la delantera en la clasificación.
A pesar de la derrota, Donnarumma intentó redimirse al conceder un penal a Ferran Torres, quien falló el tiro. El gesto generó controversia, ya que el penal fue considerado por muchos como una penalización injusta. El portero, que había sido clave en la conquista de la Champions con el PSG antes de su fichaje por el City, terminó afectando a su antiguo club en un momento crucial.
El resultado no solo alteró la posición del Barça en la tabla, sino que también cambió la dinámica del grupo. El PSG, con un gol más marcado que el Barcelona y el Aston Villa, se consolida como el líder de la fase de grupos, mientras que el Barcelona queda a la espera de recuperar su posición en las próximas jornadas. El equipo de Luis Enrique, que había mostrado un fútbol atractivo en la victoria contra el City, ahora debe replantear su estrategia para avanzar en la competición.
En otras noticias del día, el Inter perdió contra el Brujas en Milán tras un hat‑trick de Tresoldi, el Real Madrid logró una remontada notable y el EuroBetis celebró un golazo de Abde. Estos eventos, junto con la polémica actuación de Donnarumma, marcaron una jornada intensa en la que la Champions mostró su imprevisibilidad y el drama que rodea a los grandes clubes europeos.
