Maurizio Sarri, técnico del Atalanta, habló con DAZN inmediatamente después del empate 2-2 ante la Fiorentina. En su entrevista subrayó que, aunque el partido fue difícil, el equipo sigue "vivo" y capaz de mejorar. Sarri elogió a la Fiorentina por su fuerte apertura, pero criticó al Atalanta por no aprovechar al máximo las oportunidades que crearon. “Produjimos muchas situaciones que podríamos haber convertido en goles”, afirmó, añadiendo que el equipo debe aprender de los partidos más tristes para seguir siendo competitivo.
En su resumen de la segunda parte ante el Frosinone, Sarri reconoció que el planteamiento no fue sencillo. Informó que había mantenido al equipo más estable de lo esperado, debido también a una lesión que afectó al árbitro. “Nos quedamos quietos más tiempo del debido, incluso con la lesión del árbitro”, explicó, destacando la dificultad de gestionar el partido en condiciones no ideales.
Respecto a la situación de las lesiones, Sarri mencionó la baja de Kristensen y la posible ausencia de Gateano por un problema en los aductores. “Aún no lo sé, no he hablado con el médico”, admitió, subrayando que la situación es cada vez más complicada. Expresó su preocupación por la ausencia de ocho jugadores completamente fuera de acción y sólo dos disponibles para el próximo partido, pero reiteró que el equipo no llora. "No es una situación fácil, pero no estamos llorando", afirmó.
A continuación, el técnico habló del gol de De Ketelaere, calificándolo de buena actuación. “Él tenía que responder también y lo hizo”, comentó reconociendo la importancia de su aporte. Sarri concluyó la entrevista subrayando que el equipo debe seguir trabajando para superar las dificultades actuales y mantener la competitividad en la Serie A. Con ocho jugadores ausentes y sólo dos disponibles, el Atalanta afrontará una fase crítica, pero Sarri sigue confiando en la capacidad del equipo para recuperarse y volver a la normalidad.