La Real Sociedad volvió a celebrar un triunfo frente al Levante con una doble noticia positiva: el regreso de los dos jugadores venezolanos Jon Mikel Aramburu y Yangel Herrera. Ambos, que habían estado fuera de acción por lesiones y molestias, volvieron a los terrenos de juego y mostraron que están listos para participar en el próximo derbi de la liga.
El entrenador Pellegrino Matarazzo, quien ha confiado mucho en ambos jugadores, los reintrodujo en la alineación titular tras superar sus problemas físicos. Aramburu, que se había lesionado el sóleo, perdió solo cuatro partidos desde su caída en el primer entrenamiento en Zubieta, después de su regreso de la pausa internacional con Venezuela en Asia. Herrera, por su parte, había sufrido molestias en la pantorrilla durante la primera parte de un partido en Bélgica y se perdió dos encuentros, contra Málaga y Lillestrom, antes de volver al campo con 19 minutos de juego en el último partido.
Durante el encuentro contra el Levante, los dos venezolanos contribuyeron a la victoria 2‑1. Matarazzo comentó que “están bien, estuvieron sólidos hoy. Entraron e hicieron su trabajo. Yangel con calma, compostura, fuerte en duelos. Jonmi con su agresividad al balón, moviéndos con y sin balón. Muy contento con ellos”. El técnico destacó la solidez defensiva y la agresividad de Aramburu, así como la capacidad de Herrera para mantener la calma y la compostura en los duelos físicos.
Ambos jugadores fueron parte del tramo de control que minimizó los riesgos en la segunda mitad. Matarazzo explicó que había previsto que Jon Mikel entrara por Fort, ya que el catalán se cansaba con el tiempo de juego. Yangel, que había recuperado rápidamente su condición, mostró un rendimiento agresivo sin balón y se animó a subir por la banda cuando el balón estaba en esa zona.
Con el regreso de Aramburu y Herrera, la Real Sociedad tiene ahora a dos candidatos claros para ocupar los puestos de titular en el próximo derbi del domingo. El entrenador ha dejado claro que ambos están en forma y listos para contribuir al éxito del equipo en los próximos encuentros.