Mikel Arteta ha dicho que tiene la “conciencia tranquila” sobre las violaciones de las reglas financieras descubiertas en el Manchester City, una declaración que se produjo después de que se descubriera que el club había utilizado “contratos falsos” para inflar los ingresos durante el período en que se desempeñó como asistente de Pep Guardiola. El informe de la comisión independiente, publicado el 9 de octubre de 2026, reveló que el City había aumentado artificialmente sus ingresos en £830 millones entre las temporadas 2009/10 y 2017/18. El City apeló las conclusiones y niega haber actuado mal, pero la investigación cubrió los dos años en los que Arteta formó parte del cuerpo técnico.
Durante una conferencia de prensa estrictamente controlada, Arteta respondió a la pregunta de un periodista sobre su conciencia con un simple "sí". Ha declarado repetidamente que no dará más detalles hasta que se conozca el resultado de la apelación del City. Al técnico del Arsenal, que firmó un nuevo contrato de cuatro años esta semana, se le preguntó si sus recuerdos de trabajar en el City estaban contaminados. Se negó a hacer comentarios, señalando que el asunto sigue sin resolverse y que sólo hablaría con claridad una vez que finalice la apelación.
El mandato de Arteta en el City abarcó tres temporadas y media, incluidas las campañas 2016/17 y 2017/18 en las que el club ganó títulos consecutivos de la Premier League, una Copa FA y dos Copas de la Liga. El informe de la comisión destacó que los ingresos por patrocinio del City se inflaron en £264,3 millones durante esas dos temporadas, un período en el que se produjeron los fichajes de John Stones, Aymeric Laporte, Bernardo Silva, Ederson y Kyle Walker. A Arteta no se le pidió que comentara si estaba contento de haber ganado el título de la Premier League para el Arsenal antes del veredicto; en cambio, habló del orgullo y la emoción que siente al recordar los triunfos del Arsenal.
Cuando se le preguntó sobre el impacto del veredicto del City en la reputación de la Premier League, Arteta reiteró su creencia de que la liga sigue siendo la mejor del mundo. Reconoció que las acusaciones podrían dañar la imagen de la competencia, pero expresó incertidumbre sobre el alcance de ese daño. "Quiero pensar que no perjudica a la Premier League, pero no lo sé", dijo, añadiendo que el futuro de la liga depende de los esfuerzos colectivos de sus clubes.
La apelación del City aún está pendiente y el resultado determinará si el club debe enfrentar sanciones o retribuciones. Por ahora, Arteta sigue centrado en la campaña del Arsenal, mientras la Premier League sigue defendiendo su integridad en medio de la polémica.
