El juicio de Daniele Orsato fue claro: la sanción roja a Malen por el episodio de Como fue correcta, pero la decisión sobre el golpe de ElAzzouzi en Lecce fue más controvertida. Orsato explicó a los medios que su visión del fútbol y del arbitraje fue puesta a prueba en dos partidos muy similares, pero tratados de manera diferente por el árbitro Fabbri, que calificó su actuación con un 4 sobre 5.
En el partido del sábado, Malen fue expulsado por una distensión en la pierna derecha que podría haber puesto en riesgo la seguridad de Kaiki. Orsato definió la decisión como "inequívocamente correcta". Poco después, mi colega Pairetto juzgó amarilla la entrada de ElAzzouzi contra Ndri, argumentando que la fuerza y la altura del impacto podrían haber causado peligro. El árbitro, sin embargo, consideró que la pierna de ElAzzouzi no estaba del todo tensa y que el impacto fue mayor, alcanzando ambas piernas. La diferencia de interpretación hizo que, en un contexto idéntico, la sanción fuera diferente, con implicaciones en el resultado final.
Orsato citó "el culo de Rizzoli", expresión que hace referencia a la leyenda de la fortuna del ex Bolonia, para indicar que la situación estaba destinada a terminar de alguna manera. También mencionó el comentario de Simonelli: "Todo vale, siempre que haya uniformidad técnica", que resalta la necesidad de coherencia en las decisiones arbitrales. Con la temporada aún en marcha, la discusión sobre la coherencia de las sanciones sigue siendo un tema candente mientras los equipos se preparan para sus próximos encuentros.
