El FC Barcelona volvió a la pista después de dos días de descanso tras las derrotas frente al Paris Saint‑Germain y al Real Madrid, con la mirada puesta en el próximo duelo contra el Deportivo Alavés. La sesión de entrenamiento en la Ciutat Esportiva Joan Gamper, dirigida por el técnico alemán Hansi Flick, reveló varias novedades en la plantilla, pero la principal incógnita sigue siendo la disponibilidad de Jules Koundé.
El defensa francés, que se ha visto afectado por un esguince de tobillo que le impidió participar en los últimos encuentros, no se incorporó a la práctica. Koundé continúa en proceso de recuperación y su evolución en los próximos días será crucial para decidir si podrá estar en el banco o incluso en el once inicial del partido de este sábado en el Spotify Camp Nou. El club y el jugador están monitorizando de cerca su estado físico para determinar su disponibilidad.
En contraste, Pau Cubarsí, que se había ausentado de la Gala del Balón de Oro en Londres para recuperarse de un proceso febril, volvió a entrenar con normalidad y se integró al grupo sin problemas. Su regreso se percibe como un punto positivo para la defensa azulgrana, que necesita reforzar su solidez tras las recientes derrotas.
La sesión también contó con la participación de tres jugadores del filial: el centrocampista Ebrima Tunkara, el central Àlex Campos y el atacante egipcio Hamza Abdelkarim. Los tres completaron el grupo bajo la supervisión de Flick, lo que indica una apuesta por la juventud y la continuidad dentro del club. Su presencia en la dinámica del primer equipo sugiere que el entrenador está preparando una plantilla flexible y con opciones para el próximo encuentro.
El objetivo inmediato del Barcelona es dejar atrás los tropiezos de las últimas jornadas y recuperar su mejor forma frente al Alavés. Tras el partido de este sábado, la plantilla se enfrentará a dos encuentros de alto nivel: el Aston Villa y el Atlético de Madrid, antes del segundo descanso de la temporada. El rendimiento en el Alavés será decisivo para determinar el rumbo del equipo en la fase final del campeonato.