El Real Madrid sufrió su peor derrota ante el Barcelona bajo la dirección de José Mourinho, con un marcador de 3‑1 que marcó un contraste notable con los encuentros anteriores dirigidos por Carlo Ancelotti y Xabi Alonso. El resultado, obtenido en el Estadio Santiago Bernabéu, puso de relieve la evolución del equipo blanco y la eficacia de la estrategia de Mourinho, que supo aprovechar las oportunidades de posesión y limitar los errores del rival.
En la historia reciente del Clásico, el entrenador Hansi Flick ha perdido solo dos de los ocho partidos jugados contra el Real Madrid en todas las competiciones. El primer derrota se registró hace exactamente un año, cuando el Barcelona venció a Xabi Alonso por 2‑1 en el Bernabéu. La segunda, la actual, se produjo ante el equipo dirigido por Mourinho, donde el Barça logró una victoria más cómoda que la contundente 0‑4 que sufrió bajo la tutela de Ancelotti hace dos temporadas.
Uno de los aspectos más comentados de la actuación de Flick fue la defensa adelantada que provocó repetidas trampas de fuera de juego. En el Clásico de Ancelotti, el Real Madrid cayó 12 veces en fuera de juego, mientras que en la final de la Supercopa española, ganada por el Barcelona, solo se señalaron tres. En el encuentro con Mourinho, el número de fuera de juego del Madrid se redujo a tres, lo que indica una mejora en la disciplina defensiva del equipo blanco.
Mourinho también apostó por un estilo más defensivo que el de Xabi Alonso, lo que se reflejó en una mayor posesión y en un mayor número de pases completados. El Real Madrid logró un 37,8 % de posesión, un incremento respecto al 31,5 % registrado en el Clásico de Alonso, y realizó 380 pases frente a los 274 del año anterior. La incorporación de jugadores como Bernardo Silva y Arda Güler también contribuyó a la mejora en la distribución del balón.
El resultado final y las estadísticas revelan que el Real Madrid está aprendiendo de sus errores y adaptándose a las tácticas del Barcelona. Con la victoria, el Barcelona avanza en la clasificación y mantiene su posición de liderazgo, mientras que el Real Madrid deberá seguir ajustando su estrategia para afrontar los próximos encuentros de la temporada.