El 20 de octubre de 1996, el FC Barcelona celebró su 30.º aniversario de una de las mayores goleadas de la historia del club: un 8‑0 sobre el CD Logroñés en el Camp Nou. La cifra, que sigue siendo una de las más recordadas de la temporada 1996‑97, se logró gracias a la actuación dominante de jugadores como Ronaldo, Hristo Stoichkov, Giovanni y Pizzi, además de un autogol de los riojanos.
En aquel encuentro, el portero del Logroñés, José María Cedrún, no pudo evitar que el Barça se desbordara. Según la crónica del partido escrita por Andrés Astruells, el primer tiempo se definió con cuatro goles: Stoichkov abrió el marcador con un potente disparo, Ronaldo anotó un gol de jugada personal, y Giovanni añadió el cuarto con un cabezazo que dejó al portero sin posibilidades. El segundo tiempo fue igual de espectacular, con Stoichkov que forzó un penalti que él mismo convirtió, y luego un gol de Ronaldo tras un empujón que resultó polémico. Pizzi también marcó, y el equipo riojano terminó con un autogol de Clotet, sumando así los ocho goles que el Barça anotó.
El director de la publicación, Santi Nolla, comentó que el resultado no solo mostró la superioridad táctica del Barça, sino también la presión psicológica que el equipo ejercía sobre sus rivales. Según Nolla, el “marcaje al hombre” de Ronaldo y la variedad ofensiva del equipo, con jugadores como Stoichkov, Giovanni y Pizzi, demostraron que el Barça no dependía de un solo jugador para anotar. Además, destacó que el equipo había mantenido una media de más de 3,6 goles por partido en las primeras ocho jornadas de la temporada, lo que reforzaba su dominio en la liga.
El 8‑0 no solo fue una goleada histórica, sino también un recordatorio de la calidad y la cohesión del Barcelona de aquella época, bajo la dirección de Bobby Robson. El partido, que se convirtió en un “festival” y una “exhibición” de fútbol, sigue siendo citado como uno de los momentos más memorables de la historia del club. Con la celebración de los treinta años de ese triunfo, los aficionados recuerdan la fuerza ofensiva del equipo y la forma en que cada jugador contribuyó a un resultado que aún hoy se menciona con orgullo en el Camp Nou.