El central argentino Cristian “Cuti” Romero dio la victoria al Atlético de Madrid sobre el Deportivo Alavés en Vitoria, convirtiéndose en el héroe de un encuentro que había quedado a punto de empate. Con el marcador a 1‑1 y el tiempo casi finalizado, el Atlético no lograba romper la defensa alavés, que había reducido su plantilla a 10 jugadores. Los intentos de Baena, Julián, Llorente y Kang‑in no lograron penetrar la zona de penalti, y el partido parecía destinado a terminar en empate, algo que habría puesto al equipo en la zona de descenso y le habría impedido mantener la segunda posición en la tabla.
En el minuto 87, Baena recuperó el balón en la banda izquierda y, tras superar a su rival, lanzó un centro con el exterior de la derecha. El disparo se coló entre los postes y el delantero de Alavés, Sorloth, no pudo reaccionar a tiempo. En un giro inesperado, el propio Cuti Romero se incorporó al ataque, desestabilizando la estructura defensiva del Alavés y cabeceando el balón al fondo de la red desde el segundo palo. El gol, que parecía una sorpresa, convirtió el 1‑1 en 2‑1 y aseguró los tres puntos para el Atlético.
El triunfo, el cuarto consecutivo del equipo, incluye dos victorias fuera de casa, una meta histórica que los rojiblancos han buscado durante años. El resultado subraya la ambición del grupo y la voluntad de seguir compitiendo a nivel de liga. En la postpartida, Romero expresó su satisfacción: “Siempre hay que pensar en más, querer más y esa es la mentalidad de esta temporada”, añadió que el equipo está preparado para competir en una liga muy exigente y que “cada partido es una oportunidad para dar más del 100 %”. El delantero argentino, recientemente nombrado capitán de la Selección, mostró que su liderazgo trasciende el campo y que su rendimiento es clave para el éxito del club.
El gol de Romero no solo le dio al Atlético los puntos necesarios, sino que también consolidó su posición en la lucha por el título. Con la victoria, el equipo se mantiene en la zona de clasificación, mientras que el Alavés queda más alejado de la lucha por el ascenso. El próximo desafío para el Atlético será mantener el ritmo y seguir demostrando que la mentalidad de “querer más” es una realidad en cada encuentro.
