El Sevilla ha sufrido la peor racha defensiva de su campaña, concediendo diez goles en solo tres encuentros y acumulando únicamente un punto de nueve posibles. Los partidos contra Barcelona, Levante y Real Madrid fueron los responsables de la mayoría de los tantos recibidos, con resultados de 1‑3, 3‑3 y 4‑1, respectivamente. Esta situación ha puesto en evidencia la fragilidad del bloque defensivo del equipo de Luis García Plaza, que ha sido una preocupación constante desde el inicio de la temporada.
Durante la temporada pasada, la solidez defensiva fue el pilar del éxito del Sevilla bajo la dirección de Matías Almeyda, aunque el club también experimentó momentos de vulnerabilidad que llevaron a que fuera el equipo más goleado de LaLiga. Con el cambio de entrenador, García Plaza intentó revertir esa tendencia, logrando estabilizar la defensa en la segunda mitad del campeonato y asegurando la permanencia en la categoría superior. El verano pasado se centró en reforzar el centro del campo con la llegada de Guridi, Kochorashvili y Fofana, además de la incorporación de Sangante en la línea defensiva, con el objetivo de crear un bloque más confiable.
A pesar de los esfuerzos, el Sevilla ha recibido 10 de los 16 goles que ha concedido en los primeros 16 partidos, lo que representa casi dos tercios de la cifra total. En los primeros seis encuentros, el equipo había permitido solo seis goles, lo que demuestra que la defensa ha sufrido un deterioro significativo en la fase más reciente. El resultado de la jornada 15, donde el Sevilla perdió 4‑1 ante el Real Madrid, fue particularmente doloroso, ya que marcó el peor desempeño defensivo del club en la temporada.
Para recuperarse, el Sevilla debe aprovechar las próximas tres jornadas, donde se enfrenta a Osasuna, Alavés y Getafe. Mantener el nivel defensivo será crucial para evitar una caída en la tabla y preservar su posición en la clasificación. El club andaluz, que comenzó la temporada con una buena posición, ahora debe demostrar que puede volver a la senda del éxito defensivo y evitar que la sangría de goles continúe afectando su rendimiento en la Liga.