El Manchester United ha convocado a su junta directiva en una reunión de urgencia para decidir el destino de su entrenador, Michael Carrick. El club, que se encuentra en la recta final de la temporada, ha optado por mantenerlo en el cargo mientras se evalúa su desempeño partido a partido. La decisión se tomó tras la presencia del CEO Omar Berrada, el director de fútbol Jason Wilcox y los copropietarios Sir Jim Ratcliffe, Joel y Avram Glazer, quienes se reunieron con el objetivo de abordar la crisis que atraviesa al equipo.
Carrick ha dirigido 12 encuentros en la Premier League con un resultado de dos victorias, cuatro empates y seis derrotas, lo que ha generado preocupación entre la afición y los dirigentes. En los últimos días se habían mencionado a figuras como Eddie Howe y Julian Nagelsmann como posibles sustitutos inmediatos, mientras que a más largo plazo se contempla la llegada de Unai Emery. Sin embargo, la directiva ha decidido esperar a ver cómo evoluciona el rendimiento del equipo antes de tomar una decisión definitiva.
El último triunfo del club se registró el 10 de septiembre, cuando vencieron al Sabah por 4‑0, y el 30 de agosto, cuando golearon al Ipswich Town 5‑2. No obstante, los resultados recientes han sido decepcionantes: una derrota 4‑1 ante el Como en la Champions League y un 0‑3 frente al Bournemouth en Old Trafford. La afición no solo ha criticado al técnico, sino también a la dirección del club, lo que ha añadido presión a la situación.
El próximo sábado, a las 13:30, el Manchester United se enfrentará al Chelsea en Stamford Bridge, seguido de los partidos contra Roma y Aston Villa. El calendario es exigente y el equipo, que ocupa actualmente la posición dieciséis en la tabla, necesita una victoria o una mejora sustancial en su rendimiento para evitar la caída. La directiva ha dejado claro que la continuidad de Carrick dependerá de los resultados en estos encuentros decisivos.